-

-

domingo, 9 de noviembre de 2014

Empty.

A veces no somos tan felices como aparentamos cuando estamos rodeados. Callamos demasiadas lágrimas. Demasiados sentimientos encarcelados. 
¿Sabes? no hay peor sensación que la de sentir que te han sustituido mientras tu sientes que sigues en las mismas. Intentando aprender a dejar ir todo lo vivido mientras a ti ya te han dejado en el olvido. Duele demasiado. Sobretodo cuando tu día a día se basa en recordarlo, en comparar no la relación que tenías con esa persona sino lo que te hacía sentir y vivir, con las que no son capaces de hacerlo. Y sobretodo darte cuenta por ti mismo de que dificilmente aparecerá alguien que la supere. Soledad. Creo que es la segunda palabra que más ha retumbado en mi mente estos meses después de su nombre. En realidad no era feliz a su lado, pero al menos tenía una razón para intentar serlo, para vivir. Ahora me doy cuenta de que no tengo ninguna, de que quizás ni si quiera desee volver a tenerla, porque en una sociedad como esta, escuece.
Una vez, alguien con más experiencias que yo me dijo que si no tenías una razón de ser, no tenías nada. Vacío. Quizás eso sea todo lo que me queda.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Desde la ansiedad que provoca no haber aprendido aún a decir BASTA.

Hace menos de 24h viví una situación tan real y frecuente como incómoda. Manos que tocan de más, manos que se colocan dónde no debieran ...