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viernes, 10 de junio de 2016

Evasión de las máscaras.


Edward Kienholz, Instalación "Sollie 17"


Tradición insensata que alimenta su razón
del soplo que la apaga, 

de la anestesia que hay 
en los besos de eros.
A su ego, de la vanidad de lo nuevo.

Fanática del pan
y del circo.
Del domingo de fútbol
y los lunes de suplicio.

Trueca su tiempo, su vida,
su intimidad, por lo que dice,
es felicidad.

Bolsas rebosantes.
Sensualidad lánguida.
Cocktail de indiferencia, y los ojos
podridos de no observar

las calaveras que dancean
bajo el vestido, la barba,
el disfraz.

Muerte, sin saberlo
sin saberse
sin llegar a sí mismos.

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