-

-

domingo, 14 de septiembre de 2014

Desmaquillar los tópicos de la vida.

¿Sabe? Perfección y belleza están indiscutiblemente ligados. Sí, sí, ya he dicho que usted lo sabía.
Pero deténgase, piénselo mejor. 

Si el mundo fuera perfecto no tendríamos nada que hacer. La economía se iria al garete; ¿A quien le venderían los batidos de proteínas? ¿Qué sería de los gimnasios? De las peluquerías o de las marcas de ropa que se forran vendiendo prendas que hacen milagros. O de todas esas otras empresas que venden cualquier cosa para hacernos más guapos. ¿Lo ha pensado? pero no sólo se centre en nosotros, en lo físico. Quitemos el egocentrismo habitual y vayamos más allá. ¿Qué pasaría si nadie necesitara electricistas? ¿Qué pasaría si no tuviera que comprar cada mes esa dichosa bombilla que se gasta cada dos por tres? Si los objetos fueran tan perfectos que perduraran en el tiempo. No haría falta renovar nada que comprase, ni ropa, ni zapatos, ni... todo se iría al garete, TODO. Si el mundo fuera perfecto, solo nos duraría unos pocos días.


Además, sería tan aburrido. ¿De que nos quejaríamos entonces? ¿De que chirriarían los viejillos que se montan tertulias callejeras? ¿Qué criticarían las señoras que no tienen nada más de lo que hablar? Si fuera un mundo perfecto, si todo sucediera como tuviera que suceder, ¿cuantas cosas no aprenderíamos por hacerlo mal? por equivocarnos. Medítelo, adelante.

Todo  nuestro mundo gira entorno al intento de alcanzar la "perfección", "la belleza de las cosas" pero si la tuviéramos, ¿qué demonios haríamos después? ¿Entiende lo que le digo?

Quiero que piense en la belleza y la perfección, en aspectos generales. Es decir, no sólo la conocida en estos tiempos si no la belleza como ya se la han planteado otros (filósofos o no filósofos). El saber, lo natural, la verdad. 

Porque la belleza y la perfección son todas esas cosas también, no se olvide usted de eso. Ni de que cuando intentamos alcanzarla, pierde su esencia. Mire si no a las que se operan siguiendo un esquema erróneo. Cuando las ve con esos flamantes senos como globos mal hinchados listos para exhibirse ¿realmente cree que es algo natural? ¿Realmente ve belleza en eso? Cree que una mujer (o un hombre) con complejos se juegue la vida en un quirófano para cualquier tipo de operación que la acerque a esa idea absurda, ¿merece la pena? Si lo cree así, quizá, usted y yo, no nos llevemos tan bien.

Y ya no es belleza, ni mucho menos perfección, es un intento estrepitoso de conseguirla que deja claro la falta de amor propio. Algo que considero más valioso y perfecto que lo que puedan pensar de uno mismo por no ajustarse a los ideales.

Quererte, aceptarte tal y como eres. No necesitar nada más que lo que tienes. La belleza, la confianza en uno mismo. La verdad, encontrar palabras sinceras en alguien. La naturalidad, la vida y el saber vivirla con sus fallos y sus espinas. El interesarse en conocerla y reírse al darse cuenta de que por muchos intentos que se hagan, nunca se sabrá lo suficiente de ella. No saber como tomarse las cosas y elegir hacerlo con humor. Esa, esa es la verdadera perfección.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Desde la ansiedad que provoca no haber aprendido aún a decir BASTA.

Hace menos de 24h viví una situación tan real y frecuente como incómoda. Manos que tocan de más, manos que se colocan dónde no debieran ...