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lunes, 9 de junio de 2014

De grandes historias breves.

Mientras lo vivíamos trataba de exprimirlo porque sabía que tarde o temprano se nos escurriría sin darnos cuenta de entre las manos, y que ya para entonces habrían pasado muchos días desde ese. Y así ha sido. Ahora, sin más, tanto tiempo después, pero no se olvida. Al contrario, es como si nos hubiese ocurrido ayer, sólo que un poco más difuminado.
A veces me detengo en seco y me bajo de la rutina para recordar ese tipo de escenas y preguntarme sobre cómo se puede vivir sin hacerlo fabricándonos constantemente de ese tipo de momentos. Y la verdad, no lo sé.
Me atrevería a decir que detenernos el mundo así y sentirlo, es la verdadera esencia de la vida. Y es por eso que pase lo que pase, guardaré en mi mente un espacio dedicado a agradecerte que de una manera tan bonita, me lo hayas hecho entender.

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