-

-

domingo, 12 de abril de 2026

El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede, en cierta medida, transportarse fugazmente. Por un rato me vino de golpe la vida de aquellos días. El olor del mar, el sol en un día espléndido, la compañía, las preocupaciones del momento, la rutina que parecía que nunca cambiaría... los padres y abuelos esperando en casa un día más y la leve sensación de ser por siempre nuevos y eternos. 

Imagen tomada el 5 de enero de 2016

Al poco tiempo se fue el Juguete del Viento, o quizá me fui yo primero y al regresar resultó que ya no estaba. Solo sé que un día desapareció y ya van más de diez años, en los que empecé a extrañarlo anhelando volver a disfrutar la sensación que me daba verlo allí, moviéndose con la alegría de su colorido, en una atmósfera azul que parecía eterna. Como quien retorna sin saber si es por la magia del sitio o por la sensación de volver a otro espacio-tiempo, de visitar nuestros recuerdos engañándonos un poquito al mirar con los mismos ojos, como si aún no estuvieran gastados por lo vivido.

Es lindo apreciar cómo un objeto puede marcarnos. Aquella escultura de César Manrique se convirtió, más allá de un sitio por el que pasé alguna vez, en un puente capaz de traer al presente un regalo silencioso, un viaje a mi versión adolescente. 

Ahí me doy cuenta una vez más del valor del arte para transformar las ciudades en entornos vivos y memorables, capaces de marcar la vida de las personas que conviven con él.

Algo similar me sucedió con las obras de Néstor de la Torre...

A veces sospecho que cuando vuelvan todas esas cosas a su lugar, también lo haré yo.




Se estima que antes de junio de 2026, después de 10 años sin el Juguete del Viento, vuelva una réplica al lugar que habitó. 





El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...