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martes, 19 de agosto de 2025

Aura aún dormida - {abril o mayor, 2025}

 Still lives — une nuit ensoleillée by Myriam Wares

Aura le miró 

con el Atlántico apunto de rebosar

de sus mundos manchados de pena 

con la voz aún entre cortada
y sus labios rotos por el frío de dentro, 
lo miró fijo por segundos
sintiendo eternidades de vidas pasadas
olvidadas en los vaivenes del destino.

Tímida, chiquitita
pero llena de un coraje
que rompe desvaríos
apenas perceptible el susurro, dijo:

🍃
Amor mío, solo te pido
que no te mientas
que no sigas por seguir
que si quieres de otro sitio
no vengas
vete
déjame libre
libre para quién sí quiera venir.

{En un sepulcro hubo más ruido
más movimiento
más vida
que en los instantes siguientes}.

No dijo nada más. 
Más tarde, en su diario de niña que 
ha dejado de serlo
escribe:

¿Cuando aprenderé a que me duela 
lo importante
más que eso a lo que llamamos "amor"?

Mi futuro, que es una nube gris 
tras la que no alcanzo a ver

o el hambre de cariño 
de las vecinas que viven solas
y llevan carritos de la compra 
de la casa a la plaza
para no caer en el camino.

¿Cuándo, Aura? ¿Cuándo aprenderás
que lo importante eres tú, dar amor a la vida
y no cegarte por nadie más?

Siempre me digo que voy a centrarme en mí, 

pero cuando apenas empiezo a confiar en eso y 
dar los pasos...
aparece alguien, 
alguien 

otra vez. 
Y me distraigo, 
me dejo en un lugar que no recuerdo
y así pasa 

que no me encuentro.

¿Dónde estoy? 
Me digo cada vez que salgo de alguna de esas historias.
Llegan de pronto, suceden y cesan 
sin aún entenderlas del todo. 
Al poco viene otra y vuelve a repetirse el ciclo. 
🍃

Suena Norah Jones mientras le llora al universo infinito que imagina en el techo de su habitación.

Aura 
ahora 
duerme.

sábado, 28 de marzo de 2020

Recuerdos



Es tan inocente que me sonrojo. La luna llena asoma en el horizonte de la noche. Entonces salgo corriendo de mi habitación y les chillo a todos: "¡La luna, la luna, vamos, vamos, daos prisa!". La mayoría de las veces los quehaceres no son tan importantes ni la pereza supone un freno. Y los cuatro con toalla en mano andando a la playa. ¡Qué emoción el camino! Qué alegría más pura al sentir el pie desnudo hundirse en el frescor de la arena. Correr como niños. Meternos en el mar con ropa y sin ella. Sentados en silencio, observando el movimiento.

También así en Ortigueiras,  parados tres, viendo una tormenta entre montañas. Tarareando canciones inventadas, jugando a construir cosas con palos y ramas. Llorando en cementerios ignotos. Cantando al olor del eucalipto que arde en el fuego que nos cobija. Danzando la alegría de existir. Rodeados de árboles inmensos.


He sido tan feliz bailando para otros. Observarles como a la luna o al fuego. Tocando sus caras con cariño. Sintiendo cada roce respetuoso y sutil recorrerme sin pretensiones. Buscando constelaciones en una mirada. Ayudándonos a recordar así que estamos vivos y que alguien nos ve. Que, si defino el amor con el corazón en la mente y la mente en el pecho, sabré admitir que se parece a todo eso.


{Pink Floyd - Shine on your crazy diamond}





viernes, 17 de enero de 2020

Mucho azúcar.



Mira, joven, ya sé que no has preguntado, pero te lo diré. Tan solo una vez he sentido el impulso irremediable de cambiar mi destino por alguien. Y te aseguro que uno, cuando lo siente de verdad, no se cuestiona si hacerlo o no. Uno simplemente coge y lo hace. Cierto es que mientras anda haciendo la locura uno se percata de la tuerca que le falta. Pero no se le da excesiva importancia, las ganas superan los peros. Superan hasta a los miedos. Uno va, no con piernas que se alternan una y luego otra, no con brazadas ni dejándose llevar por la mar mientras se imita una cruz inexistente, ni tampoco con la mente de domingo y siesta. Uno va, sí, uno va acercándose con la energía que lleva dentro, con la cabeza a flor de piel avalanzándose con todo su ser a la posibilidad.
Cuando el otro coincide en el sentir: erupción de volcanes, lava y terremotos, torbellinos de alegría inefable provocan la sed. La intensidad se percibe en la mirada y en aquello que hasta ella llegue. El destino deja de ser un lugar al que se planeaba llegar desde un origen ya lejano, pasa a ser un presente -un regalo-, un tú.


  1. 2019? 2018? Who knows

domingo, 19 de noviembre de 2017

Textos pendientes de revelar I: Preámbulo a la despedida.






Mi corazón está raro

como un día de lluvia y sol
como la soledad después de la fiesta
como la piel rajada que sigue aferrándose a la herida

entre el sí y el no
el quédate, me da igual, puedo esperar.
No, me haces perder el tiempo, adiós.

En el vaivén de emociones
que logro traducir
pero que me resisto a interpretar

¿por qué siempre elegiré
aguantar un poco más?

esperanza

maldita seas entre todas las palabras
la nada que agarra
el ser que se encarcela

y está es mi prisión, mi condena, yo
yo misma.

Pero un día ya habrán pasado suficientes,
llegarás 5 horas tarde, -como siempre-
y ya no estaré ahí
aguardando a ser testigo de tu/.../
de mi 
última vez
faltándome. 


Cualquier día,  durante el transcurso 
del mes de septiembre.
Song: It's hard to get around the wind - Alex Turner.

domingo, 22 de octubre de 2017

[Desde el interior de un sueño en el que no se respira]


What we built is bigger 
than the sum of two 
but somewhere 
I lost count of my own 
and somehow 
I must find it alone. 
Kings of Convenience , 24-25.

Obra por Henrietta Harris.

En el espacio vacío que antes llenó tu presencia,
quedo yo, quedan los resto de mí.
Las lágrimas bañan los alrededores. Pronto estarán inundados, y yo seguiré dentro.
¿Qué haré con las ganas de quererte que no solté?
Me ahogo.
Y sé que este mar revuelto de dudas no le pertenece a nadie más
que a mi ser. Que mantenerlo, expandirlo y naufragar los intentos de
quienes tratan de salvarme, es mea culpa.
Insistir en revivir lo que queda a la deriva, es matarlo. Aunque me parta un rayo y
se me claven mil cuchillos y me escueza en el fondo del pecho,
desisto.
A ti te quiero vivo, para ti. Lejos del ser -a medias- que aún siento que soy. Lejos
del centro de mi Maëlstrom.
Para todo aquello que se mantendrá distante pero también intacto, limpio, puro,
posible de ser soñado en un sueño en el que no se respira.


Dreams burn
But in ashes are gold.





lunes, 16 de enero de 2017

Conoces esa sensación...

-Si alguien reconoce al autor,
que me lo haga saber.-
Esa sensación de tener encarceladas miles de palabras, momentos y emociones. De querer liberarlas a todas a la vez, y que por ello se agolpen y empujen, y al final no quepan en la boca, ni en las manos, y que lo único que salga sea no hacer ni decir nada.
Será culpa del no saber por dónde empezar. Del no querer saberlo. De la prisa por llegar a ninguna parte que uno mismo se impone, y que no deja tiempo para organizarse las ideas. Del miedo a hablar -diciendo-. O de la manía de taparse los sentidos para no verse, ni oírse, ni saberse juzgado.
Ya sabemos que escribir es pensar, tomar asiento y comenzar un dialogo interior con quien se es realmente. Invitar a que pasen y nos hablen las heridas que conservamos casi por placer. Y esas otras que, pese a desearlo, se nos resisten a cicatrizar. Pero pasa que a veces no queremos escucharlas, ni escucharnos, ni conocernos. Nada que implique vernos de manera tan nítida.
Huimos, en cierta medida de lo que somos. Lo hacemos al tener la necesidad constante de distraernos en lo que sea, y al tomar la facilidad de poder hacerlo al instante, ya sea ocupando la mente al encender la televisión, el ordenador, el móvil, el "amor"...
Sí, lo que hay ahí adentro podría parecernos horrible a la luz. Podría incluso serlo realmente. Pero, ¿no es acaso más horrendo el no darse la oportunidad de descubrirse?

Volveré a empezar.







martes, 10 de enero de 2017

VACIAR EL EQUIPAJE.

Llenamos las maletas de ilusión
y nos fuimos con el propósito de conquistar la felicidad.

Pero al llegar a ninguna parte no nos atrevimos a abrirlas,
ni a vaciarlas, por temor a no recibir nada de vuelta.

El peso del equipaje se multiplicó por dos,
cargamos con las inseguridades a cuestas.

Volvimos como si nunca nos hubiéramos ido.


Pensamos en tirar las maletas y no volver a salir nunca más.
Sin embargo, deshacernos de las maletas
era deshacernos de nuestra propia casa.

El equipaje empezó a ser más y más.
Llegaban cajas de no sé sabe dónde
-o quizá siempre estuvieron ahí.-
Se acumulaban en el salón, el dormitorio,
y otras habitaciones todavía más diminutas que estos.


Acorralados y ya exhaustos por el trabajo de amontonarlas
durante semanas y semanas, y años,
nos atrevimos, al fin, a desempaquetar y abrir.

Aquello era un enjambre de emociones, un viaje
en el que los miedos y silencios eran los que salían
y se hacían pequeños.
Y nosotros, por el contrario, sentíamos cómo con su partida
nos hacíamos más grandes.

viernes, 14 de octubre de 2016

En guerra.

Obra por Paula Bonet

He estado atragantándome conmigo. Sí, conmigo. Por empeñarme -estúpida- en ahogar mis sentimientos. No quería sacarlos a flote, no quería que nadie los viera. No quería verlos. Prefería hundirme de a poco mientras se me escapaba la vida. Y ha pasado que he naufragado por no liberarlos a tiempo. Por dejar que el lastre del silencio me arrastrara al fondo de este mar revuelto que soy cuando dejo de ser por otros. Ahora trato de salir del fango, de limpiarme todo lo nunca dicho con el nervio y las convulsiones de las lágrimas acumuladas. 
El dolor se siente tan inflado y frágil. Y la verdad que he estado ocultando -y lo que es aún peor- que he estado ocultándome, se clava en su centro como una aguja que mientras mata, también sana, oxigena, desinfecta. Y aún no sé cómo saldré de esta. De esta boca dentada en la que me metí hace no se cuanto tiempo y que me aprieta y asusta, pero aún no me traga,

mi guerra.





jueves, 15 de septiembre de 2016

— Aspirar, exhalar - observar, expresar.

Obra por Fernando Vicente.
A quien voy a mentirle, a mí lo que me gusta -de verdad, con todas mis ganas, a rabiar- es escribir. Soltar, modelar, jugar, expresar los sentimientos, las situaciones, la vida. 
Hacerlo, sin embargo, es como saltar desde el edén de la comodidad hacía el abismo que es uno mismo. 
Ya lo he dicho, ya lo volveré a decir -pero la próxima vez en alto-: es cuando escribo que siento, para bien, para mal, quien soy. No cuando hablo con otros y todo terminan siendo palabras por decir y sensaciones que no se dijeron, no cuando bailo, ni cuando me encierro en mi mundo por horas para crear obra plástica. Esto, este ratito de poder desahogar todo lo que callo, así, sin miedos, sin interrupciones ni personas ni situaciones que lo deriven de un extremo al opuesto, esto es para mi la verdadera libertad. Esto y no otra cosa. Esta es mi verdadera razón de ser, y quizá por eso mismo es también una de las cosas que más me cueste hacer. Porque, ¿para qué engañarnos? decirse a sí mismo, al prójimo, y a todo aquel que quiera poner la oreja y escuchar, lo que uno es y siente auténticamente, nunca fue fácil.

lunes, 22 de agosto de 2016

—Dear darling.—


Fotografía por Stanley Kubrick, 1946


Darling, hay que acabar con este sentimiento
de culpa y desazón que no me deja ser.

En las tardes en las que se manifiesta y en las madrugadas
que se hacen medias mañanas
en las que aún trato de deshacerme de él.
Luego no se va, aunque lo aparente
y ya pueda levantarme y actuar como si nada.
Pero nada se convierte en todo cuando es vacío.

Necesito desprenderme de él, como de ti.
Del pasado que no te perdonas y de las personas
que no han dejado de doler.
No se puede querer a todo el mundo por igual.
Y yo te quiero,
pero a mí lado, otra vez, jamás.

Dear, ambas sabemos, nunca ha sido fácil
decirse adiós a uno mismo,
cuando se trata de reinventarse.

viernes, 11 de marzo de 2016

Como quien cae por primera vez.


¿Y qué era caer en aquel entonces?

No más que incógnitas que esperaban con ansia ser desveladas. Qué se subían por las paredes de la desesperación y no sabían distinguir un sí de un no. Dudaban de si debían hacerlo si quiera.

Habitaban entre las ideas y el corazón, a medio camino de ambas.
Inducidas, por no sé que cosa, hacía la sinrazón y la locura.

Causaban noches desveladas por los pensamientos dónde los miedos y las posibilidades se fundían en uno. Y un palpito extinto e incesante que renacía una y otra vez para no dar lugar a nada más, que al estar fuera de sí.


viernes, 26 de febrero de 2016

Lâche

Fotografía por Wolf Suschitzky 
De tanto reprimir el sentimiento,
ya nada de mí recuerda como era aquello de sentirlo.
Dejarse llevar por él, vivirlo.
Me he pasado tantas oportunidades escabullendo,
que no sé de que forma quedarme, aunque quiera.
Acostumbrada al tacto de manos frívolas y pasajeras.
Dejé en el olvido la opción de atreverse a sentir calor en un abrazo,
hogar en una mirada.
Demasiados desahucios inesperados desalojaron
este vacío y canijo hueco
dónde ya no cabe nadie más que yo.
Aconsejaron la mesura, y resultó no ser más que basura.
Ahora la escarcha de mi alma es tanta que congela. ¡Joder! ¡No la toques!
Huye tú también, mientras puedas.


jueves, 14 de enero de 2016

A los que vinieron para irse y volvieron para no quedarse.

Obra de arte por Fernando Vicente.

Lo notas. 
Me clavas la mirada y la rehuyo.
Quisiera hacerlo de otra manera. Poder mirarte con la normalidad con la que tú lo haces.
Preguntarte: ¿qué tal?
No bajar el tono de la voz cuando respondo al preguntarlo tú.
Ni buscar la salida de cada habitación en la que entras.
Ojalá pudiera quedarme, como me quede ayer entre tus brazos.
Parecíamos complicidad. Pero eramos mentira. 
No te conozco. No me conoces.
No te pido que me entiendas. Ni si quiera quiero que lo hagas. Solo quiero que sepas que nunca has sido tú, ni la situación.
Lo que en realidad fue, fui yo. Mi miedo a volver a mirarnos después de esa noche, y saber que ya no sería igual. Que al observar mis pupilas también recordarías la persona que fui y que fuiste. Quien los tabús no nos dejan ser.
He sido tuya. Has sido mío. No somos nada.
Quizá tú sí estés preparado para encontrarte con esa misma mirada y no sentirte vestidamente desnudo. Quizá tú sí puedas vivir con ello. No soy como ellas,  no esperes que yo haga lo mismo. No pretendas que actúe como si no hubiera pasado nada.
No, no pretendas que actúe.

jueves, 31 de diciembre de 2015

El corazón es un órgano frágil con el que tenemos poco tacto.


Ahora, que ya estuvo quien parecía y no era, ni será
lo que pretendía aparentar.
Quien fue "no" desde la primera mirada
pero a quien tampoco se pudo ignorar.
La persona que vino para marcharse
y la que volvió para irse.
El pero no constante.
Lo que nunca fue porque la distancia asustaba,
y lo que al final se luchó por que fuera,
pero se quedó a medio camino entre las ganas y el vacío.
Quien parecía eternidad y tan sólo fue segundos.
La locura, el placer pasajero, la sonrisa tonta,
la decepción y todas esas mierdas.
Ahora, que está tan claro,
que al final de todo estas tú dándote cuenta
de que solo quieres un compañero/a de aventuras
con quien escucharse mutuamente los pasos cada día.
Solo eso.

martes, 3 de noviembre de 2015

Ya no te es---.


No lo habrás notado, pero durante todo este tiempo, te he estado buscando. En las calles de otras ciudades. Arropada en el gélido abrazo de otro olor. En el invierno en el que te fuiste y en los que vinieron después. En las palabras que no dijiste y en las historias que abandonamos. Esas que aún  no se han cansado de acorrarlarme. A veces, en bares dónde suenan conversaciones y canciones que me ahogan en un botellín con sabor a ti. Otras, en noches de sudoroso insomnio.
He llegado a besar el placer en pieles distintas a la tuya, y en todas ellas, he creído verte a ti. Pero en ninguna estabas tú. Nunca estás. Nunca estuviste. Nunca recuerdo acordarme de lo mal que nos quisimos. Nunca querré hacerlo.
Te escribo para mí. Para decirte que todo este tiempo te he estado buscando, pero ya no. Te escribo para creérmelo, para profetizar que sucederá, que dejaré de hacerlo. Qué he dejado de hacerlo. Qué ya no estás en todas las miradas que acaricio. Ya no hay peros que valgan, ya no te es----, ya no.



jueves, 15 de octubre de 2015

Mad World.


Busco un sentido, el que sea. No lo encuentro,
ni palabras, ni razones.
No sé a dónde voy, ni estoy segura del lugar del que procedo. Dudo de mí y de todo. Suenan tristes melodías.
Siento rabia por la gente insegura que hace sentir inseguras a las demás. No puedo hacerle oídos sordos a las mentiras con las que residimos. Me rompe comprobar que se conforman con que el mundo sea un lugar injusto, en lugar de intentar cambiarlo. El egoísmo, el amor suprimido y la indiferencia.
El no hacer por no hacer y la innecesaria envidia que les pudre.
¿Para qué tanta avaricia? ¿Para qué tanto mentir? ¿Para qué tanto fingir que todo bien si luego no?
Es una pena que estemos llenos de vida, pero nos sintamos tan vacíos.

Parece un infierno del que nadie quiere salir. Me pregunto que parte de este averno es culpa mía. Imagino al demonio dentro de mí, tratando de arrancarme el poco corazón que me queda latente. Trato de convencerme de que mis intentos serán tan ridículos que en vano.  No puedo hacerlo sola. Duele. Las lágrimas traspasan la frontera y la encharcan. Me falta el aire.

Ojalá pudiera desvestirme de todos estos pensamientos para abnegarme tanto como el resto.
Ojalá poder huir de mí misma. Huir como una cobarde y dejar de sentir que necesito salirme de esta esfera azul, sobre la que mi cabeza da vueltas.


martes, 13 de octubre de 2015

El puente hacia uno mismo.

Vía https://www.pinterest.com/

Dijiste que no sabías
para qué carajo sirve la poesía.
"Inútil" en tus labios.

Callé.

La poesía dice eso que de otra forma
no podría ser expresado,
ni dicho, ni contado.
 Pura expresión de lo humano.
Algo tan simple, y sin embargo
es de lo poco que 
abre las puertas a otras vidas
y nos deja echar un vistazo.

Poder vernos en otras pieles.
Sentirnos en otras experiencias.
Verse entre versos en otros momentos
y comprenderlos.

Otras veces,
como dialogar con ese amigo espejo
al que necesitamos, pero no tenemos.

En la métrica y su rima
se esconden sabios maestros.
Incluso,  entre ellas, te escondes tú
y me escondo yo.
Es al envolvernos en su ritmo
cuando ordenamos
nuestro propio caos,
salimos de él, nos liberamos.

No es tanto el papel.
Ni si quiera la tinta o quien maneja la pluma,
lo que en realidad es,
son las emociones.
Esas que guardamos bajo una piedra de miedos,
tan escondidas que aplastadas.

Dejaríamos de ser sin ellas.

Tú, sin embargo;
dijiste que no sabías
para qué carajo sirve la poesía.
"Inútil" en tus labios.

No respondí en su momento 
te confieso:
Callé, y muchas veces callo
porque siento

que solo hablo
cuando escribo.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Volar lejos.



He dejado de buscar.
Parece que aquello que ansiaba encontrar, ya estaba,
pero dentro.
Ahora, en su lugar, trato de sacarlo fuera.
Cuál pájaro enjaulado que ha olvidado
que su naturaleza está en volar.
Cerrando las alas,
aferrándose a los barrotes,
pero ya no más.
Aquello era esto, y no otra cosa.
Es hora de liberarlo,
de liberarme.

domingo, 23 de agosto de 2015

Hay demasiados "no" presentes.

Vía: https://www.pinterest.com/pin/528258231264899647/

Encontrarme conmigo, es verlo todo tan claro, que oscuro. Hay quienes no, pues huyen de sí mismos. No desean pensar en la verdad ni mucho menos darle carácter de realidad. Los envidio.
Odio no saber como frenarme los pensamientos. Sentir el descarrilamiento que me causan. Ojalá observar el mundo con esos ojos y no con estos, que no aguantan respirar una era de tener mucho y sentir poco. 


Relato seleccionado en el I Concurso de Mircrorrelatos Románticos "Porciones del alma."
Forma parte de la antología que lleva el mismo nombre. 











El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...