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domingo, 22 de octubre de 2017

[Desde el interior de un sueño en el que no se respira]


What we built is bigger 
than the sum of two 
but somewhere 
I lost count of my own 
and somehow 
I must find it alone. 
Kings of Convenience , 24-25.

Obra por Henrietta Harris.

En el espacio vacío que antes llenó tu presencia,
quedo yo, quedan los resto de mí.
Las lágrimas bañan los alrededores. Pronto estarán inundados, y yo seguiré dentro.
¿Qué haré con las ganas de quererte que no solté?
Me ahogo.
Y sé que este mar revuelto de dudas no le pertenece a nadie más
que a mi ser. Que mantenerlo, expandirlo y naufragar los intentos de
quienes tratan de salvarme, es mea culpa.
Insistir en revivir lo que queda a la deriva, es matarlo. Aunque me parta un rayo y
se me claven mil cuchillos y me escueza en el fondo del pecho,
desisto.
A ti te quiero vivo, para ti. Lejos del ser -a medias- que aún siento que soy. Lejos
del centro de mi Maëlstrom.
Para todo aquello que se mantendrá distante pero también intacto, limpio, puro,
posible de ser soñado en un sueño en el que no se respira.


Dreams burn
But in ashes are gold.





lunes, 19 de junio de 2017

Escrito en la deriva. -abril-

Imagen de Duane Michals

Esta tormenta fúnebre que se identifica hasta con el trueno de mis pesares,
y su mar que no cesa como mi pena cayendo por el desagüe de lo que ni la merece.
Pues ya ni son, ni serán, más que pesadillas en mi cabeza.

No hay rincón externo ni interno por el que el frío no me absorba.
La única luz que alcanzo a ver, es la que me parte.

Noches en las que retumban mis pensamientos, y me chillan acorralándome:
¿acabará pronto? ¿acabará ya? ¿acabará?

Y no deja de llover, y muero congelada. Y los días siguen pasando,
y no para.

miércoles, 13 de abril de 2016

Crimen de pensamiento.


 Le Désespéré, Gustave Courbet

No he visto el disparo, pero escuece.
Han dado en la diana.
Aflicción en mi pecho.

Lo miro, busco la herida.
Me desconcierto.

No está, no hay bala, no sangra.
Y sin embargo,
duele. 

Debe ser algo que me han metido dentro.
O que he engendrado sin saberlo.

Qué alguien me saque
lo que sea que no deja de golpearme,
de ahí.

Quien sea, que venga y lo mate,
que me mate si hace falta.

Qué deshuese la razón,
me extirpe la consciencia
y me deje en la ignorancia
de tan solo ser.

El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...