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sábado, 27 de septiembre de 2025

En otros mundos que nos aislan del único que tenemos.

Escena de La metamorfosis de los pájaros (2020)

Acabo de ver La metamorfosis de los pájaros(2020). Aún con nostalgia en el cuerpo sintiendo que la vida es un suspiro y que esta puede planearse pero no mucho. También Aquí un amigo(2024), una exageración de la realidad en la que vivimos repleta de personas idénticas: operaciones, filtros, modos de vida que parecen todas la misma (viajar, consumir, posar)... siguiendo un mismo patrón basado en lo que se lleva, en lo contemporáneo. 

Lo pausado, lo lento, lo sensible también necesita su lugar en un mundo repleto de ruido. 

Llevo unas tres semanas en las que no tolero la bulla de las pantallas. Suenan reels con personas diciendo tonterías, simulando que hablan con sus parejas de manera melosa, todo ficticio y forzado para ganar visualizaciones y seguidores... no entiendo por qué se paran a ver ese contenido basura. ¿Tan - solos - estamos? ¿Tanto como para preferir estar pegados a un móvil durante una comida familiar? O a la noche... sabiendo que la madre morirá, que la pareja quizá también porque puede ser hoy. ¿Y qué habremos cosechado? Si nos cuesta estar presentes, si nos cuesta prestar atención a la vida, escuchar al abuelo, observar sin agachar la cabeza huyendo del cielo en otros mundos que nos aislan del único que tenemos

Ver una película lenta se hace pesado, he sufrido en parte, sobre todo al final de La metamorfosis de los pájaros, y lo vivo como una tragedia, como una prueba de que estoy intoxicada por la prisa. ¿La prisa de qué? Veo vídeos subidos a internet hace unos 4 o 5 años y siento que son lentos, que es necesario volver a hacer ese contenido adaptado al hoy. Pero luego pienso que no, que somos nosotros los que debemos bajar revoluciones. 

Mientras escribo esto podría estar dando abrazos. 

Ojalá hayan más oportunidades. 

El mundo se siente inestable -aunque nunca ha estado calmo- y quizá esa sea su naturaleza. 





miércoles, 27 de julio de 2016

¿Dónde quedó la inocencia?

Artwork by Banksy


Inocencia, no de la manera en la que solemos imaginarla, sino como pureza de palabra, de mirada, de actos que no son llevados a cabo por mero compromiso o interés. Aquello a lo que en otra época definían como "el honor."

El honor, que no es otra cosa que ser leal -ante todo a uno mismo-, ha caído. El chisme, la conversación chabacana de media tarde y toda esa gente que habla sin decir nada, se han alzado (o han sido alzadas). El periódico, la televisión, las redes... difunden la verdad engañosa y dan voz al desconocimiento. La imbecilidad se propaga como una epidemia.

Quién piense que algún día de estos podría suceder un apocalipsis zombi es que no se ha enterado de eso de Pokemón Go. Pero el problema venía de antes. Más o menos desde que el móvil se vino a convertir en una extremidad más del cuerpo humano. O incluso, de mucho antes, pero ahora más que nunca.

El leitmotiv de las nuevas generaciones no asusta tanto como las consecuencias de la llegada al poder de Hitler, pero casi. Al menos, este ascenso no resulta tan impactante si se analiza la situación previa en la que se encontraba Alemania.
Los programas de cotilleo, las bellezas de instagram, los youtubers... aportan estereotipos, opiniones basadas en "vaya usted a saber qué" y mucho fanatismo opaco.

Porque no basta con echarle las culpas a un gobierno u otro, o a todos. A veces, es más necesario e importante juzgarnos a nosotros mismos -como sociedad y como sujetos particulares-, mirar que miramos y que no, a qué le damos importancia desmedida y a qué se la restamos. Recordarnos lo importante, cuidarnos de no descuidarlo. Y quizá, así despertar de toda esa bruma que nos ciega.

El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...