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sábado, 2 de julio de 2016

De la vida en la ciudad.



Estar, pero estar, para estar realmente en el sitio.
Porque muchas veces estamos,
pero es como si no estuviéramos.

Pasamos atolondrados por las calles de la prisa,
agonizados, sin detenernos si quiera a observar
y ser conscientes de dónde, cómo y quienes,
o quienes no.

Las manos adheridas a las pantallas,
los oídos aislados en otras realidades.

Los ojos invertidos en la rutina, los quehaceres
y la necesidad imperante
de aligerar el paso hacía ninguna parte.

Olvidamos que, estar por estar, detenernos,
y sentir nuestra absurda existencia
es una parte vital de la vida.

martes, 10 de mayo de 2016

Caminante, no hay camino.

Artwork by Jeremy Mann

Estas calles ya no les resultan desconocidas a mis ojos.
Pese a ello, sigue sorprendiéndome el alzar la vista,
ver tanto y tan aparentemente infinito.

Vidas y más vidas enjauladas en un misero cuadrado
en el que se superponen decenas de lascas,
como abejas en colmena, pero sin comunión alguna.

Ignoran su cautiverio.

Desde hace tiempo, no lo puedo obviar,
como lo obvian ellos.
¡Ojalá pudiera hacerlo!

Bastó el haber vuelto a ser consciente
del incesante bullicio de los coches que van y vienen,

pues no hay peor sordera
que hacer silencio
dónde no lo hay.

Necesito huir,
huir lejos, huir a la montaña,
dónde nadie ni nada, más que lo real, me rodeé.

Aquí solo hay vistas a ninguna parte,
ríos vacíos, mares infestados, tierra muerta.

Caminante, no hay camino.

domingo, 3 de abril de 2016

Sunday songs.

memories
¿Quieres una...?

Y pienso antes en él que en la respuesta. La carita de niño feliz que llevaba los domingos. Su ausencia el resto de la semana, por estar tratando sus sucios asuntos. En la persona que hubiera podido llegar a ser, si las circunstancias hubieran sido otras. Si tan sólo hubiera sido un poco más fuerte como para darse cuenta. Que es cierto, seguir vivo cuando es más fácil estar muerto, tiene mérito. Pero "enchufarse" la alegría de esa manera, se lo quita.

No, no quiero.






domingo, 27 de marzo de 2016

Lo que la resiliencia dejó.

Obra de arte de Fernando Vicente.
 Hay una sensación
que se apodera de mí

qué sin ser aire
me mueve
a hacer lo que no imaginé
hasta entonces.

No importa si son las 3 de la tarde
o las 4 de la mañana.
Si estoy en casa
o embuchada en el metro.

Parecida a la inspiración,
pero distinta.
Una bomba que explota,
una bonita necesidad

un río que se lleva
la pena, la ira 
y su desenfado,

algo cargado de razones
que ni yo sé.

viernes, 26 de febrero de 2016

Lâche

Fotografía por Wolf Suschitzky 
De tanto reprimir el sentimiento,
ya nada de mí recuerda como era aquello de sentirlo.
Dejarse llevar por él, vivirlo.
Me he pasado tantas oportunidades escabullendo,
que no sé de que forma quedarme, aunque quiera.
Acostumbrada al tacto de manos frívolas y pasajeras.
Dejé en el olvido la opción de atreverse a sentir calor en un abrazo,
hogar en una mirada.
Demasiados desahucios inesperados desalojaron
este vacío y canijo hueco
dónde ya no cabe nadie más que yo.
Aconsejaron la mesura, y resultó no ser más que basura.
Ahora la escarcha de mi alma es tanta que congela. ¡Joder! ¡No la toques!
Huye tú también, mientras puedas.


miércoles, 17 de febrero de 2016

Buscarse en el abismo.


1Precipicio o lugar de gran profundidad en el que no puede verse el fondo."Antes de caer en manos del enemigo se arrojó al abismo del despeñadero."
2Parte profunda del pensamiento o del alma que resulta insondable o incomprensible:"Es un espectáculo para tristes donde éstos pueden profundizar en el abismo fecundo de su propio ser".
6Según algunas religiones, lugar al que van las almas de las personas que mueren en pecado, sin haberse arrepentido de sus faltas, para sufrir toda clase de penalidades:según algunos estudiosos, Abbadón es el ángel del abismo o el mismo diablo.Sinónimo: infierno.
"After the Orgy" Cagnaccio di San Pietro  
 Es cierto, lo hice.
Me enredé entre sábanas con un hombre,
y luego con miles.
Revolví mis ideales, hasta volver a encontrarlos.
Y me encontré en la cama, con una mujer.
Bebí el doble las veces que no tenía sed
y me tragué hasta el trago más amargo.
Bailé hasta creer que se me romperían los pies.
Dejé de dormir por las noches,
empecé a observar a la fauna por el día.
Decidí nunca decirle que no a nada.
Avalanzarme así a cada piscina vacía
y a cada acantilado que me propusieran.
Me enamoré hasta sentir que dejaba de ser,
y fui feliz.
Dije adiós cuando me quería quedar "5 minutitos más"
y no me moví los momentos en lo que tan sólo quería huir.
Y aprendí. Aprendí tanto,
que sé que jamás me arrepentiré de nada.
Ni de lo bueno ni de lo malo.
Pues a pesar de la caída,
cada salto al vacío
me hizo sentir, en su estrepitoso instante,
extremadamente viva.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Esperar menos, vivir más.

¿Dónde vamos a bailar esta noche? 
Esperamos por un nuevo año.
El lunes volveremos a esperar
a que llegue el viernes.
Da igual qué lunes, da igual qué viernes,
da igual que año.
Esperamos a cumplir la edad
que nos es necesaria para saber
que la vida no va de esperar.
Y cuando la tenemos, seguimos esperando.
Esperamos a ese día en el que por fin tengamos la valentía
de hacer lo que en silencio nos apasiona.
Sin hacer nada para que llegue, sin desvestirnos los miedos
para que suceda.
Esperamos a que pase la tormenta para estar alegres.
Esperamos a que llegue alguien y lo cambie todo.
Los trenes, las personas, las oportunidades van pasando.
Se van, y nosotros, seguimos esperando.
Como si todo nos fuera a llegar regalado,
por el mero hecho de aguardarlo.
Así que esperamos a que suceda, a que vuelva a salir el sol
en un día distinto a este,
a que cambien las cosas y se apague el 31 de diciembre.
Esperamos, y no nos damos cuenta de que mientras lo hacemos
se va lo único que realmente tenemos, se va el hoy
se va la vida.
A este 2016, no lo dejéis escapar.

lunes, 26 de octubre de 2015

Pasa la vida.

Artwork by Banksy
No me importaría morir
hoy, aquí, ahora
o mañana. Es indiferente.
No me ocasionaría apenas lastima
dejar de sentir este latido exasperado
que me asfixia y exhala.
No me leas con cara extrañada.
La vida en realidad no es nada,
más que cambio.
Una sucesión de idas y venidas,
dónde abundan magras despedidas.
Que el azar nos eche de esta esfera azul 
sobre la que mareados, damos vueltas
podría ser en realidad un favor.
No te asustes, todo esta bien, 
como siempre, no pasa nada
más que la vida.

martes, 13 de octubre de 2015

El puente hacia uno mismo.

Vía https://www.pinterest.com/

Dijiste que no sabías
para qué carajo sirve la poesía.
"Inútil" en tus labios.

Callé.

La poesía dice eso que de otra forma
no podría ser expresado,
ni dicho, ni contado.
 Pura expresión de lo humano.
Algo tan simple, y sin embargo
es de lo poco que 
abre las puertas a otras vidas
y nos deja echar un vistazo.

Poder vernos en otras pieles.
Sentirnos en otras experiencias.
Verse entre versos en otros momentos
y comprenderlos.

Otras veces,
como dialogar con ese amigo espejo
al que necesitamos, pero no tenemos.

En la métrica y su rima
se esconden sabios maestros.
Incluso,  entre ellas, te escondes tú
y me escondo yo.
Es al envolvernos en su ritmo
cuando ordenamos
nuestro propio caos,
salimos de él, nos liberamos.

No es tanto el papel.
Ni si quiera la tinta o quien maneja la pluma,
lo que en realidad es,
son las emociones.
Esas que guardamos bajo una piedra de miedos,
tan escondidas que aplastadas.

Dejaríamos de ser sin ellas.

Tú, sin embargo;
dijiste que no sabías
para qué carajo sirve la poesía.
"Inútil" en tus labios.

No respondí en su momento 
te confieso:
Callé, y muchas veces callo
porque siento

que solo hablo
cuando escribo.

viernes, 2 de octubre de 2015

Vivir su vida.

La vida es como ese chiste que unos pocos entienden y ríen. 

A veces hay que romper el molde
y reinventarlo /para reinventarnos/
Darle la vuelta al mapa.
Decir sí al no.
Ir contra corriente.
Hacer lo que nunca
como si siempre.
Dejarse llevar por uno mismo.
Matar al gato de curiosidad.
Saborear instantes, sensaciones, vicios.
Dejar de correr tras  la vida,
elegir caminar a su lado.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Orden y respuesta.


Siempre etiquetando,
dividiendo y clasificando.
Dulce o salado.
Carne o pescado.
Día o noche.
Buscamos orden y respuesta
en un mundo, galaxia y universo
que muchas veces
ni lo lleva, ni la tiene.

lunes, 17 de agosto de 2015

Como si no hubiera un mañana.

Fotografía por Henri Cartier Bresson
 A esa voz que nos dice "no lo hagas"
que nos hace evitar ser quien ansiamos;
no hacer, no decir, no vivir la vida que queremos.
A ese susurro inconsciente, hay que matarlo.

Si habla mal, subirle la voz.
Chillarle hasta hacerla callar.
Tenemos que aprender a confrontarla.

Apuntarnos al deporte
que alguna vez nos propusimos hacer y aún no.
Coger el libro sobre el que alguna vez dijo:
"déjalo, ya lo leerás más tarde" 
Y leerlo, ahora.

Hay que decirle que aquí, en uno mismo;
"mando yo y no tú."
Romper el muro que nos impone,
ir más allá de sus fronteras.

Hay que reírse de lo que diga,
mandarla al demonio,
derogarla de la misma manera
que ella nos ha estado anulando.

Ir a duelo con los miedos,
enfrentarnos a ellos
cara a cara, donde más duelan
boom
matarlos.

Evitar así sentir,
que al final de todo esto
fueron ellos los que vivieron por nosotros.

sábado, 8 de agosto de 2015

Somos recuerdos.

Fotografía vía: https://www.pinterest.com/
Somos las canciones que escuchamos, y las que no.
Su melodía, su letra, su significado.
El libro que leemos y el que despreciamos.
El mismo que con los años retomamos apasionados.
Somos variables. Somos circunstancias.

Somos lo que nos transmite cada persona,
animal, objeto, calle o vivencia.
Lo que nos provoca por dentro
y lo que nos remueve por fuera.

Somos euforia, furia, desenfado.
Ganas, ilusión, miedo.

Somos miradas
agonizantes o brillantes.
Deslumbrantes que enlatan inquietud.
Curiosidad que se muere por saber,
conocer, vivir.

Somos las personas que elegimos ser,
las personas de las que nos rodeamos
y la gente de la que huimos.

Somos lo que decidimos hacer,
lo que jamás haríamos;
el "de esta agua nunca beberé"
que beberá.

Somos los que seremos, los que fuimos,
los que ya nunca volveremos a ser.
Somos con lo que nos quedamos de la vida.
Somos recuerdos.

domingo, 26 de julio de 2015

La curiosidad no mató al gato.

Por Alejandra Vega Martín (Vmartín)

Sus ojos café despertaron algo en mí.
Me miró y lo supe.
Era de aquellos a los que yo también debía pertenecer.

No era integrante de una banda rock, ni un ejecutivo importante.
No era, aparentemente nadie. Pero en el rato que charlamos, nos dimos cuenta de que las mejores personas, tampoco lo son.
Presumía de no saber nada, pero yo tampoco estaba segura de saber algo.

¿Y qué tenía él que no habitaba en ninguna de las otras almas con las que me había topado aquel día?
Simple curiosidad. La clase de curiosidad que crea inconformismo en uno mismo.

Le brillaban los ojos tanto como a un niño de 4 años le pueden brillar. Él también quería saber, el tampoco dejaba de preguntarse "¿por qué?" 
Parecía no bastarle con que le ordenaran adaptarse, ansiaba desordenar su incomprensión hasta entenderla.

Sin querer o queriendo, me contagiaba esas ganas de preguntarme cosas, de conocer y ser. Pero sobre todo, ganas de vivir por el mero sentido de tratar entender lo que es realmente la vida.

En algún que otro silencio, se quedaba absorto, admirando.
Observaba. Me observaba a mí y al camarero. A la señora situada detrás de la barra. Al hombre que leía el periódico en la mesa de enfrente. A la gente que pasaba fuera del bar.

El mundo parecía entonces penetrar en sus ojos, pues lo reflejaba y le brillaban aún más.

De vez en cuando me invitaba a entrar en su reflexión;

"Parece que las personas viven con miedo de estar a solas consigo, por temor a sí mismas y a lo que se pudieran llegar a decir." 


No hubo respuesta a aquella sentencia. Tomé un tragó que la callara. Necesitaba guardármela para mí.
La envolví en papel de regalo y me la tragué en otro trago.

Me había dado cuenta, al fin, de que no quería ser como esos cobardes.


Sobre la curiosidad: http://www.buffalo.edu/ubreporter/archive/vol34/vol34n7/articles/Curiosity.html


lunes, 25 de mayo de 2015

La solución nunca debió ser aquella.

When I'm lying in his arms, I'll be thinking about you.
Even when he smiles, I'll be thinking about you.

Vía: https://es.pinterest.com/pin/436567757597985639/
No sé como, pero cuando quise darme cuenta ya estaba a mí lado, en mi cama. Acariciándome las curvas sin frenos, intentando descarrilarse por ellas, como anhelando creer que sus manos aquella noche eran mis dueñas. 

Ocurrió unas cuantas veces más, en otras tantas manos distintas a esas. Pero todas muy iguales, todas muy frías. 
No fue ahí cuando empecé a odiar las citas, fue poco antes de que se sucedieran todas esas incómodas escenas de camas llenas y vacíos emocionales.

Estamos en el centro de la cama. Acarician mis caderas. Sonrío. Sonríen conmigo, y en todos ellos veo tu sonrisa. En lo que buscan la cumbre de mis senos, siento el calor ajeno aproximarse a mis labios inertes. Me besan y percibo que no saben como sabías tú. Ya no estoy en el centro, sino en el filo, apunto de caer y cortarme. Amargamente lo admito. Amargamente me doy cuenta de que la ansiedad vuelve. Amargamente digo: basta.

Tantas inocentes formas de intentar cabalgar por el camino al séptimo cielo. Tantas risas que me producía aquel falso candor.
Es cierto que por unos instantes sentía que aquellas manos extrañas calmaban mi ansiedad. O que podrían llegar a hacerme sentir algo más que la ternura con la que les besaba la frente. Pero luego les miraba a todos ellos y me daba cuenta de que jamás podría. No me conocían, no les conocía y tampoco quería conocerles ni que lo hicieran. Ya lo sabía. Lo había sabido desde el momento exacto en el que también supe que debía echarles de mi cama. Ninguno de ellos eras tú, y sin embargo, en todos ellos te buscaba. 




Toda vía.


Suena Winning a battle, losing the war. 
Me hace volver a ese punto de cada día en el que te recuerdo. 
La verdad es que aunque intente no pensarlo, todavía.

Todavía estoy tratando de olvidarte.
Todavía intento hacerme a la idea de que lo poco que conservo de ti, 
será lo único que tenga hasta el día que muera.
Todavía trato de perdonarme que me odies.
Sí, todavía.

Hace tanto que perdí el tren, que cerró la estación. 
Y aún sigo allí intentando pensar que aún queda alguna vía 
que me lleve hasta ti.
Pero la realidad es que toda vía quedó destruida.
Y sin embargo, todavía te escribo como si algún día me fueras a leer.


lunes, 27 de abril de 2015

No era yo, y necesitaba serlo.

Erin Whitman; Pencil, Drawing "Safety"


Le miré y lo supe.
Lo supe como ya lo había sabido en otras tantas miradas.
Pero no pude evitar que sujetara mi mano y me besara como si ambos encajáramos todo nuestro ser de una forma en la que nadie más.
Todo aquello era una gran mentira.
Pasara lo que pasara, dijera lo que dijera e hiciera lo que hiciera, aquella noche o cualquiera,  no sucedería. Nunca.

De pronto mi cadera en la suya.
Sus manos aferrándose a mi cuerpo.
¿Habría percibido ya que yo era algo más que eso?

Y la noche acabó como acaban todas esas: entre sábanas revueltas.
Entre caricias que me ofrecía como si él fuera quien tuviera el poder de sanarme todas las heridas que se esconden bajo la piel.
Pero la realidad era que cuánto más bajaba, más me dolían.

La persona que quería tener entre mis brazos, no era aquella.
Ni podría serlo jamás.
Beso a beso lo destapaba aún más.
Mismo guión, mismas escenas, distinto protagonista.

Aguanté hasta que ya no pude seguir fingiendo.
No era yo, y necesitaba serlo.
Le pedí que parara sin recurrir a las palabras.
Desistió.

Al amanecer salió por la puerta; me alegré.
Juré entonces que nunca volvería a dejarle entrar.
Ni a él, ni a cualquiera.






miércoles, 18 de marzo de 2015

El limón es una despedida.

-Pero... ¿entonces? 
Él no entendía que yo no lo necesitara como otras tantas le hubieran suplicado que se quedara. 
-Entonces no quiero que me busques, ni llamadas, ni whatsapps. 
-¿Pero a que viene todo esto? 
-Al principio todo es dulce pero luego coge sabor a limón, a fruta caducada. 
Los hombres, las mujeres, las personas no hemos nacido para manejar sentimientos, por eso los estampamos contra las personas a las que intentamos querer. 
Dejamos de querernos a nosotros mismos. Olvidamos nuestras metas, nuestro sentido de vivir y hasta nuestra propia alma por complacer y hacer que nuestro mundo gire entorno a una mirada que no es más que una entre millones. 
-No te entiendo... 
-En el mundo pasan demasiadas cosas, en el universo suceden misterios que nunca llegaremos a descifrar. ¿Y que hace el humano? Se enamora de alguien e ignora todo. 
No quiero eso para mí, quiero conocer, apreciar cada detalle, cada calle, el olor a café. 
Quiero enamorarme una y otra vez pero de la vida, no de ti.

sábado, 7 de marzo de 2015

La belleza de lo impredecible.

 Quizá lo más majestuoso de la belleza, sea su impresivilidad.

A lo largo de toda la historia del hombre se nos ha inculcado sobre ella que si queremos alcanzarla debemos seguir los cánones, mantener la forma, no salirnos de la linea.
Y de pronto, cualquier día, vemos un atardecer, gente sonriendo o una luz cálida apoderándose de una habitación y comprendemos que eso también es belleza y que esa jamás ha dejado de serla para ningún ser humano.
Sencillo o complejo, con forma o sin ella, la armonía de lo sublime puede encontrarse en cualquier lugar o
instante, expresada de una o de mil maneras tan
inimaginables como predecibles.














lunes, 12 de enero de 2015

Algo sin sentido.

Picture by Chrissie White
¿Así qué prefieres ser hedonista antes que apasionada?

Quizá. Creo que soy demasiado joven para saber lo que prefiero. Sólo sé acerca de las cosas que no quiero.
Ser apasionada es una de ellas. Puede que sea demasiado tarde, que ya me haya atragantado con los riesgos que conlleva y que esa sea la razón por la que lo rechazo. Ya sabes, eso. O tal vez no. Tal vez basta que algo real aparezca en mi vida para darme de nuevo toda la ilusión que me falta para volver a serlo. 
Quizá no creo que eso pueda suceder, porque la idea de que toda las personas son egoístas es más realista. Puede que esté preocupada por ese tipo de gente, porque sé exactamente que prefiero estar sola que con alguien que no me hace feliz o con quien aprecio pero realmente no quiero. 
Tal vez tan sólo soy una chica estúpida tratando de explicar algo sin sentido.















El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...