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jueves, 15 de octubre de 2015

Mad World.


Busco un sentido, el que sea. No lo encuentro,
ni palabras, ni razones.
No sé a dónde voy, ni estoy segura del lugar del que procedo. Dudo de mí y de todo. Suenan tristes melodías.
Siento rabia por la gente insegura que hace sentir inseguras a las demás. No puedo hacerle oídos sordos a las mentiras con las que residimos. Me rompe comprobar que se conforman con que el mundo sea un lugar injusto, en lugar de intentar cambiarlo. El egoísmo, el amor suprimido y la indiferencia.
El no hacer por no hacer y la innecesaria envidia que les pudre.
¿Para qué tanta avaricia? ¿Para qué tanto mentir? ¿Para qué tanto fingir que todo bien si luego no?
Es una pena que estemos llenos de vida, pero nos sintamos tan vacíos.

Parece un infierno del que nadie quiere salir. Me pregunto que parte de este averno es culpa mía. Imagino al demonio dentro de mí, tratando de arrancarme el poco corazón que me queda latente. Trato de convencerme de que mis intentos serán tan ridículos que en vano.  No puedo hacerlo sola. Duele. Las lágrimas traspasan la frontera y la encharcan. Me falta el aire.

Ojalá pudiera desvestirme de todos estos pensamientos para abnegarme tanto como el resto.
Ojalá poder huir de mí misma. Huir como una cobarde y dejar de sentir que necesito salirme de esta esfera azul, sobre la que mi cabeza da vueltas.


lunes, 17 de agosto de 2015

Como si no hubiera un mañana.

Fotografía por Henri Cartier Bresson
 A esa voz que nos dice "no lo hagas"
que nos hace evitar ser quien ansiamos;
no hacer, no decir, no vivir la vida que queremos.
A ese susurro inconsciente, hay que matarlo.

Si habla mal, subirle la voz.
Chillarle hasta hacerla callar.
Tenemos que aprender a confrontarla.

Apuntarnos al deporte
que alguna vez nos propusimos hacer y aún no.
Coger el libro sobre el que alguna vez dijo:
"déjalo, ya lo leerás más tarde" 
Y leerlo, ahora.

Hay que decirle que aquí, en uno mismo;
"mando yo y no tú."
Romper el muro que nos impone,
ir más allá de sus fronteras.

Hay que reírse de lo que diga,
mandarla al demonio,
derogarla de la misma manera
que ella nos ha estado anulando.

Ir a duelo con los miedos,
enfrentarnos a ellos
cara a cara, donde más duelan
boom
matarlos.

Evitar así sentir,
que al final de todo esto
fueron ellos los que vivieron por nosotros.

El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...