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viernes, 14 de octubre de 2016

En guerra.

Obra por Paula Bonet

He estado atragantándome conmigo. Sí, conmigo. Por empeñarme -estúpida- en ahogar mis sentimientos. No quería sacarlos a flote, no quería que nadie los viera. No quería verlos. Prefería hundirme de a poco mientras se me escapaba la vida. Y ha pasado que he naufragado por no liberarlos a tiempo. Por dejar que el lastre del silencio me arrastrara al fondo de este mar revuelto que soy cuando dejo de ser por otros. Ahora trato de salir del fango, de limpiarme todo lo nunca dicho con el nervio y las convulsiones de las lágrimas acumuladas. 
El dolor se siente tan inflado y frágil. Y la verdad que he estado ocultando -y lo que es aún peor- que he estado ocultándome, se clava en su centro como una aguja que mientras mata, también sana, oxigena, desinfecta. Y aún no sé cómo saldré de esta. De esta boca dentada en la que me metí hace no se cuanto tiempo y que me aprieta y asusta, pero aún no me traga,

mi guerra.





lunes, 11 de julio de 2016

El superhombre está podrido por dentro.



Hay quienes lo perciben al identificar mi muerte en la mirada.
No creo en nadie, no creo en nada.
Se me llenaron de vacío las ilusiones. Me abandonaron, o quizá,
yo las abandoné a ellas.
Sobre el cuándo, sólo sé, que percibí la angustia y el desasosiego al ser ya demasiado tarde para frenarlas. Habitaban en cada uno de mis respiros.
Respiros que ya no son respiros sino suspiros por cargar sobre el alma los kilos de mi cuerpo.
Los días pasan, se suceden uno tras otro, todos lo mismo, todos igual. Tirada en la cama, día y noche. Sin querer salir, sin querer hablar.
Ha caído en coma mi curiosidad, las ganas por luchar, la esperanza.
Mientras tanto siguen cayendo bombas en algún lugar.

sábado, 11 de junio de 2016

Sadman.

By Geoffrey Johnson  

Alzó la vista.

No queda nadie. No queda nada. Tan sólo
el sonido del aire ocupando cada rincón vacío.

Todos han caído.
No volverán a escuchar la paz.

Brotó una tímida lágrima. Cientas. Miles,
¿De qué me vale haber sobrevivido si no tengo con quien celebrarlo?

Se apuntó con su arma.
Se despidió de aquella horrorosa calma.

Saludó a la desconocida.

El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...