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martes, 26 de octubre de 2021

Si ya no soy, léeme

 

Joe Mortelliti

Gracias a cada persona que me cuidó

a cada alma que se detuvo a ayudar

a cada ser que me escuchó

en el camino

la conociera o no

Gracias a las personas que hicieron mi vida más bonita

con su ternura

Gracias a esos que antepusieron lo material

al bienestar de mi ser, al valor que me dan 

Gracias a los que me dieron la vida

y a los que la mantuvieron mientras hubo de ser necesario

para estar aquí

por propia voluntad

Gracias por cada risa que me devolvió las ganas

por cada abrazo honesto

por cada palabra buscando el bien

Gracias a los que lloraron conmigo

en mi alegría y en mi pena

Gracias a los que se quitaron la vergüenza

para destaparme sus historias

y sabiduría

Gracias al universo 

por esta oportunidad

de compartir

en una Tierra que no ha dejado 

de sorprenderme

ni un solo día 

Gracias a la magia que hay en la vida

En el azar, el destino o la casualidad

que nos ha hecho coincidir.

Sed felices, vivid, bailad,

dad mucho amor, regalad sonrisas y abrazos.

Abrid el corazón

Vivid intensamente

con la bondad del que sabe amar.


Gracias vida.

martes, 13 de octubre de 2015

El puente hacia uno mismo.

Vía https://www.pinterest.com/

Dijiste que no sabías
para qué carajo sirve la poesía.
"Inútil" en tus labios.

Callé.

La poesía dice eso que de otra forma
no podría ser expresado,
ni dicho, ni contado.
 Pura expresión de lo humano.
Algo tan simple, y sin embargo
es de lo poco que 
abre las puertas a otras vidas
y nos deja echar un vistazo.

Poder vernos en otras pieles.
Sentirnos en otras experiencias.
Verse entre versos en otros momentos
y comprenderlos.

Otras veces,
como dialogar con ese amigo espejo
al que necesitamos, pero no tenemos.

En la métrica y su rima
se esconden sabios maestros.
Incluso,  entre ellas, te escondes tú
y me escondo yo.
Es al envolvernos en su ritmo
cuando ordenamos
nuestro propio caos,
salimos de él, nos liberamos.

No es tanto el papel.
Ni si quiera la tinta o quien maneja la pluma,
lo que en realidad es,
son las emociones.
Esas que guardamos bajo una piedra de miedos,
tan escondidas que aplastadas.

Dejaríamos de ser sin ellas.

Tú, sin embargo;
dijiste que no sabías
para qué carajo sirve la poesía.
"Inútil" en tus labios.

No respondí en su momento 
te confieso:
Callé, y muchas veces callo
porque siento

que solo hablo
cuando escribo.

domingo, 14 de junio de 2015

Tan sólo queremos ser escuchados.


Vía www.pinterest.com
¿No lo entiendes?
Si toda persona siente alguna vez la necesidad de escribir después de una ruptura, no es casualidad.

No, no te equivoques. No duele porque aún le quiera, sino porque aún no he querido a nadie más.

En realidad, no lo amaba a él. Amaba el tener a alguien que quisiera escuchar las bobadas que me pasaban cada día como si fueran lo más interesante que podía haber ocurrido en el universo.


Una persona que me miraba a los ojos como si en ese instante tan sólo importara lo que yo dijera.

Capaces de preguntarnos curiosidades absurdas que nos pasaran por la cabeza sin ese miedo común a ser juzgados por ellas.

Era distinto. Estar juntos se igualaba a ser quienes realmente eramos cuando tan sólo estábamos a solas con nuestra propia alma. Era real.

Él paraba su mundo por mí y yo estaba dispuesta a parar el mío por el suyo, si no me lo paraban antes sus besos.
Y eran esas sensaciones estúpidas la que me llenaban de ilusión y las que me hacían quererlo tanto como le quise. La sensación de que en un planeta como este que nunca se detiene, había alguien dispuesto a bajarse por mí.

No sé porque necesitamos tantísimo eso.  Quizá sea por el daño que ha causado el elevar la voz para decir algo y notar como mueren las palabras en la indiferencia de a quien se las mandas.

Indiferencia, por eso es lo contrario al amor. Por eso pocas cosas llenan tanto como esa, porque la mayoría de las veces todo se siente como frases muertas. Y el amor, al menos durante un rato, te hace creer que no. Que verdaderamente hay alguien que está escuchando nuestras ideas cuando alzamos la voz; para darles sentido, para darnos vida.

Al fin y al cabo, lo único que buscamos es ser escuchados.

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