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sábado, 30 de agosto de 2025

No tengo derecho a decirlo pero lo diré — {junio, 2025)

{esta época loca de normalizar lo insensato}
Ilustración de José David Morales


Qué pasará 

cuando el cuerpo caduque y

esa vida de costumbres finitas 

se agote


Dónde buscarás los ojos 

que hoy acechan en tu cuarto

cuando mires los caminos yermos 

que dibujan los años


Ya no te dará 

más billetes

ni más 

miradas


¿Dónde estará tu valía?

Quién serás entonces si 

ya no eres la chica de las tetas 

tersas y la piel perfecta


Dile a tus nietos que estabas orgullosa 

de ser esa

o busca la manera de 

convivir con la memoria


de las decisiones que un día tomaste

en este escenario 

dónde no hay 

acción que se borre


Tendrás que construir otra identidad

Llenar los espacios vacíos

Sobrevivir al cambio

Asumir tus actos 

Encontrar otra manera de 

generar valor 

o tan solo 

subsistir.


Espero que no sea tarde, 

que tu cuerpo aún no esté 

cansado 

para pensar


que encuentres la manera.

de sentirte valiosa

de aportar 

algo más.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Buscarse en el abismo.


1Precipicio o lugar de gran profundidad en el que no puede verse el fondo."Antes de caer en manos del enemigo se arrojó al abismo del despeñadero."
2Parte profunda del pensamiento o del alma que resulta insondable o incomprensible:"Es un espectáculo para tristes donde éstos pueden profundizar en el abismo fecundo de su propio ser".
6Según algunas religiones, lugar al que van las almas de las personas que mueren en pecado, sin haberse arrepentido de sus faltas, para sufrir toda clase de penalidades:según algunos estudiosos, Abbadón es el ángel del abismo o el mismo diablo.Sinónimo: infierno.
"After the Orgy" Cagnaccio di San Pietro  
 Es cierto, lo hice.
Me enredé entre sábanas con un hombre,
y luego con miles.
Revolví mis ideales, hasta volver a encontrarlos.
Y me encontré en la cama, con una mujer.
Bebí el doble las veces que no tenía sed
y me tragué hasta el trago más amargo.
Bailé hasta creer que se me romperían los pies.
Dejé de dormir por las noches,
empecé a observar a la fauna por el día.
Decidí nunca decirle que no a nada.
Avalanzarme así a cada piscina vacía
y a cada acantilado que me propusieran.
Me enamoré hasta sentir que dejaba de ser,
y fui feliz.
Dije adiós cuando me quería quedar "5 minutitos más"
y no me moví los momentos en lo que tan sólo quería huir.
Y aprendí. Aprendí tanto,
que sé que jamás me arrepentiré de nada.
Ni de lo bueno ni de lo malo.
Pues a pesar de la caída,
cada salto al vacío
me hizo sentir, en su estrepitoso instante,
extremadamente viva.

jueves, 14 de enero de 2016

A los que vinieron para irse y volvieron para no quedarse.

Obra de arte por Fernando Vicente.

Lo notas. 
Me clavas la mirada y la rehuyo.
Quisiera hacerlo de otra manera. Poder mirarte con la normalidad con la que tú lo haces.
Preguntarte: ¿qué tal?
No bajar el tono de la voz cuando respondo al preguntarlo tú.
Ni buscar la salida de cada habitación en la que entras.
Ojalá pudiera quedarme, como me quede ayer entre tus brazos.
Parecíamos complicidad. Pero eramos mentira. 
No te conozco. No me conoces.
No te pido que me entiendas. Ni si quiera quiero que lo hagas. Solo quiero que sepas que nunca has sido tú, ni la situación.
Lo que en realidad fue, fui yo. Mi miedo a volver a mirarnos después de esa noche, y saber que ya no sería igual. Que al observar mis pupilas también recordarías la persona que fui y que fuiste. Quien los tabús no nos dejan ser.
He sido tuya. Has sido mío. No somos nada.
Quizá tú sí estés preparado para encontrarte con esa misma mirada y no sentirte vestidamente desnudo. Quizá tú sí puedas vivir con ello. No soy como ellas,  no esperes que yo haga lo mismo. No pretendas que actúe como si no hubiera pasado nada.
No, no pretendas que actúe.

jueves, 31 de diciembre de 2015

El corazón es un órgano frágil con el que tenemos poco tacto.


Ahora, que ya estuvo quien parecía y no era, ni será
lo que pretendía aparentar.
Quien fue "no" desde la primera mirada
pero a quien tampoco se pudo ignorar.
La persona que vino para marcharse
y la que volvió para irse.
El pero no constante.
Lo que nunca fue porque la distancia asustaba,
y lo que al final se luchó por que fuera,
pero se quedó a medio camino entre las ganas y el vacío.
Quien parecía eternidad y tan sólo fue segundos.
La locura, el placer pasajero, la sonrisa tonta,
la decepción y todas esas mierdas.
Ahora, que está tan claro,
que al final de todo estas tú dándote cuenta
de que solo quieres un compañero/a de aventuras
con quien escucharse mutuamente los pasos cada día.
Solo eso.

martes, 3 de noviembre de 2015

Ya no te es---.


No lo habrás notado, pero durante todo este tiempo, te he estado buscando. En las calles de otras ciudades. Arropada en el gélido abrazo de otro olor. En el invierno en el que te fuiste y en los que vinieron después. En las palabras que no dijiste y en las historias que abandonamos. Esas que aún  no se han cansado de acorrarlarme. A veces, en bares dónde suenan conversaciones y canciones que me ahogan en un botellín con sabor a ti. Otras, en noches de sudoroso insomnio.
He llegado a besar el placer en pieles distintas a la tuya, y en todas ellas, he creído verte a ti. Pero en ninguna estabas tú. Nunca estás. Nunca estuviste. Nunca recuerdo acordarme de lo mal que nos quisimos. Nunca querré hacerlo.
Te escribo para mí. Para decirte que todo este tiempo te he estado buscando, pero ya no. Te escribo para creérmelo, para profetizar que sucederá, que dejaré de hacerlo. Qué he dejado de hacerlo. Qué ya no estás en todas las miradas que acaricio. Ya no hay peros que valgan, ya no te es----, ya no.



lunes, 25 de mayo de 2015

La solución nunca debió ser aquella.

When I'm lying in his arms, I'll be thinking about you.
Even when he smiles, I'll be thinking about you.

Vía: https://es.pinterest.com/pin/436567757597985639/
No sé como, pero cuando quise darme cuenta ya estaba a mí lado, en mi cama. Acariciándome las curvas sin frenos, intentando descarrilarse por ellas, como anhelando creer que sus manos aquella noche eran mis dueñas. 

Ocurrió unas cuantas veces más, en otras tantas manos distintas a esas. Pero todas muy iguales, todas muy frías. 
No fue ahí cuando empecé a odiar las citas, fue poco antes de que se sucedieran todas esas incómodas escenas de camas llenas y vacíos emocionales.

Estamos en el centro de la cama. Acarician mis caderas. Sonrío. Sonríen conmigo, y en todos ellos veo tu sonrisa. En lo que buscan la cumbre de mis senos, siento el calor ajeno aproximarse a mis labios inertes. Me besan y percibo que no saben como sabías tú. Ya no estoy en el centro, sino en el filo, apunto de caer y cortarme. Amargamente lo admito. Amargamente me doy cuenta de que la ansiedad vuelve. Amargamente digo: basta.

Tantas inocentes formas de intentar cabalgar por el camino al séptimo cielo. Tantas risas que me producía aquel falso candor.
Es cierto que por unos instantes sentía que aquellas manos extrañas calmaban mi ansiedad. O que podrían llegar a hacerme sentir algo más que la ternura con la que les besaba la frente. Pero luego les miraba a todos ellos y me daba cuenta de que jamás podría. No me conocían, no les conocía y tampoco quería conocerles ni que lo hicieran. Ya lo sabía. Lo había sabido desde el momento exacto en el que también supe que debía echarles de mi cama. Ninguno de ellos eras tú, y sin embargo, en todos ellos te buscaba. 




lunes, 27 de abril de 2015

No era yo, y necesitaba serlo.

Erin Whitman; Pencil, Drawing "Safety"


Le miré y lo supe.
Lo supe como ya lo había sabido en otras tantas miradas.
Pero no pude evitar que sujetara mi mano y me besara como si ambos encajáramos todo nuestro ser de una forma en la que nadie más.
Todo aquello era una gran mentira.
Pasara lo que pasara, dijera lo que dijera e hiciera lo que hiciera, aquella noche o cualquiera,  no sucedería. Nunca.

De pronto mi cadera en la suya.
Sus manos aferrándose a mi cuerpo.
¿Habría percibido ya que yo era algo más que eso?

Y la noche acabó como acaban todas esas: entre sábanas revueltas.
Entre caricias que me ofrecía como si él fuera quien tuviera el poder de sanarme todas las heridas que se esconden bajo la piel.
Pero la realidad era que cuánto más bajaba, más me dolían.

La persona que quería tener entre mis brazos, no era aquella.
Ni podría serlo jamás.
Beso a beso lo destapaba aún más.
Mismo guión, mismas escenas, distinto protagonista.

Aguanté hasta que ya no pude seguir fingiendo.
No era yo, y necesitaba serlo.
Le pedí que parara sin recurrir a las palabras.
Desistió.

Al amanecer salió por la puerta; me alegré.
Juré entonces que nunca volvería a dejarle entrar.
Ni a él, ni a cualquiera.






viernes, 2 de enero de 2015

Se lió, se le cruzaron los cables y tropezó.

Intentaba no pensar en nada mientras se creaba el duro silencio de la espera. -Pob-. 
El miedo se apoderó de ella en el instante previo a mirar la pantalla. -Pob-. 

No pudo evitar que se le pasara por la cabeza aquella sonrisa arrugada de su infancia. La que enfocaba su mirada desgastada en la de su tierna niña y se aclaraba la voz rasgada para decirle que la vida era como un ovillo de lana. Que la viviera y disfrutara todo lo que pudiera pero siempre con la precaución del que ya sabe que hay que tenerla. 

Durante la mayor parte de su vida pensó que seguía el hilo de todo aquello que le había dicho de la forma en la que hubiera querido que lo hiciera. 
Fue poco antes del momento en el que se encontraba cuando se dio cuenta de que en realidad el camino que había seguido la había llevado hasta no sabe qué lugar del Laberinto de Dédalo. 
Había unido lazos rápidamente con hombres con los que sabía que en tres segundos ya los estaría cortando. Jugó en la oscuridad más de lo recomendado creyendo que así alcanzaría la sabiduría del que sabe más por viejo que por diablo.
Se lió, se le cruzaron los cables y tropezó.
"Tierna niña, ¿donde te has metido?." -Pob-.

El agua del grifo seguía cayendo y sus nervios aumentando. -Pob-.

Volvió su mirada a la triste realidad. -Pob-.

Ya habían pasado 5 semanas.


jueves, 25 de diciembre de 2014

Y Rock'n'Roll.

Compañeros de cuarto, por un rato. Prenden el ámbiente sin querer, queriendo. En lugar de salir huyendo, se dejan llevar por sus silencios. Pasándose indirectas como iguanas, cercanas. Siendo desconocidos que juegan como si no lo fueran.  Estrechando lazos, lazos de seda que se anudan desnudos.  Permanecen en silencio pero se entienden. Se entienden y se miran para entenderse aún más. Se observan fijamente mientras se desarropan el descaro y se destapan los deseos. Suicidas que se lanzan al incendio. Deshojándose el verano, calentándose el invierno. Amantes gato que se comen la manzana. Ojos en blanco que sólo piensan en rojo. No tienen nada pero se hacen sentir que como si todo. Se agarran las manos y las funden, se funden. Se mezclan, se olvidan del mundo, de sí mismos. Ya no son"ella" y "él". Son "ellos". Son uno. Uno leal al placer de las horas improvisadas. Que calla sus vacíos y se llena de delirio. Que se queda al abrazo de después y no admite que sea su parte favorita de la batalla. Uno fiel al ardor de una noche que se despierta huérfano en la mañana.



















martes, 16 de diciembre de 2014

-Nada.

Dicen que el peor vacío, es aquel que se siente cuando se está acompañado.
Lo reconocí enseguida. Sus sonrisas lo adelantaban, pero deje que se quedaran, al menos, un par de horas. Era la única forma de olvidar mi desgracia, aunque paradojicamente era lo mismo que luego me hacía recordarla.
Quizá no noté lo antagónico que me resultaba hasta que envuelta en una de esas pieles, supe en un orgasmo que a la mañana siguiente ya no estaría entre sus brazos. Que volvería a despertar sola, sin nada ni nadie, pero con la sensación extraña de que al menos durante un rato me pudo haber parecido tenerlo todo.
En realidad nunca he tenido verdaderamente claro lo que quiero, pero noté en seguida que no era aquello.
Sí, es divertido adquirir experiencias inesperadas. La locura del momento, el no pensar y tan solo dejarse llevar. No sería quien soy si no fuera por eso, pero también resulta realmente matador.
¿A quien llamar si me pasa algo? ¿a quien si quisiera un abrazo? o si tan sólo una taza de chocolate y hablar.  Sólo yo y mi vacío haciéndose a cada beso insensato, más grande.
Cuando se pierde la fe en la humanidad, en el amor y en la vida, ¿qué nos queda? Y eso es todo lo que realmente siempre he tenido, pero que ahora vengo a saber que no tengo.


sábado, 16 de agosto de 2014

No deberías haberte hecho ilusiones, eso nunca sale bien.

Dime cobarde pero no me mires así, chico. He dejado que toques mi cuerpo pero no mi alma. En realidad no es culpa tuya, sé que tus caricias mientras te tenía dentro eran reales, que los abrazos no los dabas por dar, que había algo que con cualquiera no lo hay. Sé que si nos hubiera pasado en la época en la que era otra persona distinta a esta, lo hubieras logrado, hubieras rozado algo más que mis orgasmos. No me pongas esos ojos, ojalá pudiera creer en todo lo que tú ves en mí, en tu mirada de deseo y en tus manos llenas de caricias que aguardan una oportunidad para poder ser dadas. Ojalá, de verdad, pero yo ya perdí la fe en eso de amar. Y las ganas, no sé.
Las sonrisas en mitad del beso, las cosquillas, unos labios húmedos marcando mi cuello y el deseo de no querer a otra persona que no sea esa. Todo eso, yo ya lo he vivido. Supongo que es como esa película que siempre repiten cada año y que al final te cansas de ver. Ya sé que no me entiendes, quizá unos amores más adelante, con mala suerte, lo hagas.
Si me callé al escuchar tu respuesta cuando te dije que tu primera vez debía ser especial y no conmigo, no fue porque yo no me lo considerase, sino porque cuesta que alguien realmente roto se recomponga reviviendo la misma historia que alguna vez le destrozó, aunque se trate de otro protagonista. No deberías haberte hecho ilusiones, eso nunca sale bien.
Ha sido divertido, sé que volvería a equivocarme, pero no a cambiar de idea... porque amar, chico, eso sólo es cosa de valientes... 
...aunque por esta noche, si quieres, puedes quedarte.


domingo, 1 de junio de 2014

Ni juntos, ni revueltos.


Otra vez tú golpeándome la puerta.

Dicen que volver y volver, es revolver
y yo he estado revuelta en tu vida demasiado tiempo.

Quizás tanto que olvidé lo que realmente significaba amar,
y no digo querer, que suena a todo lo que egoísta que has sido
sino amar, que retumba en cualquier oído como un suspiro de algo más.

De tanto en tanto rebuscando lo que diera validez 
a unos te quiero que no salían de mi boca.
Hasta llegué a rebuscar en la basura de todo lo que hacías
pero allí nunca encontraba nada por lo que valiera mancharme los intentos,
solo habían restos putrefactos de lo que alguna vez pudo haber sido
de haber sido otros.

No te rías más de los demonios que hemos engendrado,
a fin de cuentas, son fruto de todo lo que juntos pasamos.
Tampoco pidas que te deje echarte en mi hombro
ni me digas entre ruinas que todo saldrá bien. 
Demasiado tarde para arrepentirte de nuestros males.
Muchas ausencias que ya resultan irremediables,
demasiados viernes y sábados a solas, con la soledad.

No, gracias, puedes quedarte con los bombones caducados y el vino de tu abuelo
que no se entere que se lo has robado, aunque ya no esté.
Ni se te ocurra pedirme que haga de ti esperanzas una vez más 
porque quizá no sepas pero la confianza es algo más que un "confía en mi"
cuando todos los hechos están desordenados
y todas las palabras tan huecas que me hacen eco.

Ya asimilé que no volveríamos a estar juntos, 
ni tan si quiera a estar revueltos entre sábanas en horas que fluyen con rapidez.
Todas las cosas que nos atreviamos a hacernos y que nunca les contamos,
ya son parte del pasado.

Puedes irte por dónde has venido
pero esta vez, para no volver.

martes, 11 de marzo de 2014

Lo bueno de estar sola es no tener que esperar nunca nada. De nadie.


Eran unos ojos de tigre que arañaban todo intento de no acercarte a él, y una sonrisa que a cualquiera podría despistar con facilidad. Y que esperar del resto de su cuerpo, todo un James Dean del siglo XXI, con cigarrillo en mano y mirada perdida. La misma mirada perdida que hacia que te encontraras con una parte de ti con la que nunca pensaste que te encontrarías. Era aquel paquete que nunca te cansabas de abrir, a pesar de saber de antemano que en su interior no habría nada. 
Inevitable era que pasara, pero más inevitable que tarde o temprano dejara de pasar, pues con el tiempo aprendes que de poco vale que te regalen una caja bonita, si por dentro está vacía.

Y que la perfección se reduce a nada, en aquellos que no saben querer como si todo.

jueves, 6 de marzo de 2014

«El problema de saber lo que buscas es ignorar en quién vas a encontrarlo»

Da igual, que no se molesten en intentarlo, que no saquen sus mejores dotes para conquistarte, ya sabes que eso es puro magnetismo ficticio que dura lo que dura un suspiro.
Y qué no traten de engañarte con artimañas ni engañarse a sí mismos, si está claro que todos lo sabemos según nos vemos.  Ya sabes, el si estarán en tu día a día o el si terminarán fuera de tu vida.

Que no te importe no liberar tus pasiones más desenfrenadas, aunque estas te pidan a gritos que se dejen llevar por el vicio. No, no lo harás porque aunque quieras hacerlo con todas tus fuerzas, sabes que ese tipo de persona no podrá hacértelo como deseas, como te gusta //buen climax de locura//.

¿Dónde queda la magia del que te vean y sepan que van a quererte hasta que te quedes sin dientes?, o quizá más aún.
No seas como ellos que ya no creen en eso, que se conforman con lo primero que pasa aunque sepan que eso no sea lo que esperaban.
Es mejor pasarse la vida aguardando por alguien que valga la pena, porque al menos te asegurarás así de que todo ese tiempo que  hayas estado solo, haya merecido la espera.
nada real, nadie leal 

martes, 4 de febrero de 2014

With love.

Puro magnetismo desde que se conocieron.
Fiebre inmediata cuando 'sin querer queriendo' se miraban.
Sensación de querer comerse el mundo y sus bocas.
Y al rozarse un hormigueo insensánte en cada parte,
pues podían sentir un inmediato escalofrío cuando se palpaban (pelos como escarpias).
No les hacía falta buscar sus puntos débiles, ya se estaban derritiendo el uno por el otro.

Y ahí estaban, ante la mejor droga.

No entendían de ciencias, pero tampoco les hacía falta conocerlas para saber que había una buena disolución entre física y química.


El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...