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domingo, 22 de octubre de 2017

[Desde el interior de un sueño en el que no se respira]


What we built is bigger 
than the sum of two 
but somewhere 
I lost count of my own 
and somehow 
I must find it alone. 
Kings of Convenience , 24-25.

Obra por Henrietta Harris.

En el espacio vacío que antes llenó tu presencia,
quedo yo, quedan los resto de mí.
Las lágrimas bañan los alrededores. Pronto estarán inundados, y yo seguiré dentro.
¿Qué haré con las ganas de quererte que no solté?
Me ahogo.
Y sé que este mar revuelto de dudas no le pertenece a nadie más
que a mi ser. Que mantenerlo, expandirlo y naufragar los intentos de
quienes tratan de salvarme, es mea culpa.
Insistir en revivir lo que queda a la deriva, es matarlo. Aunque me parta un rayo y
se me claven mil cuchillos y me escueza en el fondo del pecho,
desisto.
A ti te quiero vivo, para ti. Lejos del ser -a medias- que aún siento que soy. Lejos
del centro de mi Maëlstrom.
Para todo aquello que se mantendrá distante pero también intacto, limpio, puro,
posible de ser soñado en un sueño en el que no se respira.


Dreams burn
But in ashes are gold.





lunes, 25 de mayo de 2015

La solución nunca debió ser aquella.

When I'm lying in his arms, I'll be thinking about you.
Even when he smiles, I'll be thinking about you.

Vía: https://es.pinterest.com/pin/436567757597985639/
No sé como, pero cuando quise darme cuenta ya estaba a mí lado, en mi cama. Acariciándome las curvas sin frenos, intentando descarrilarse por ellas, como anhelando creer que sus manos aquella noche eran mis dueñas. 

Ocurrió unas cuantas veces más, en otras tantas manos distintas a esas. Pero todas muy iguales, todas muy frías. 
No fue ahí cuando empecé a odiar las citas, fue poco antes de que se sucedieran todas esas incómodas escenas de camas llenas y vacíos emocionales.

Estamos en el centro de la cama. Acarician mis caderas. Sonrío. Sonríen conmigo, y en todos ellos veo tu sonrisa. En lo que buscan la cumbre de mis senos, siento el calor ajeno aproximarse a mis labios inertes. Me besan y percibo que no saben como sabías tú. Ya no estoy en el centro, sino en el filo, apunto de caer y cortarme. Amargamente lo admito. Amargamente me doy cuenta de que la ansiedad vuelve. Amargamente digo: basta.

Tantas inocentes formas de intentar cabalgar por el camino al séptimo cielo. Tantas risas que me producía aquel falso candor.
Es cierto que por unos instantes sentía que aquellas manos extrañas calmaban mi ansiedad. O que podrían llegar a hacerme sentir algo más que la ternura con la que les besaba la frente. Pero luego les miraba a todos ellos y me daba cuenta de que jamás podría. No me conocían, no les conocía y tampoco quería conocerles ni que lo hicieran. Ya lo sabía. Lo había sabido desde el momento exacto en el que también supe que debía echarles de mi cama. Ninguno de ellos eras tú, y sin embargo, en todos ellos te buscaba. 




miércoles, 18 de febrero de 2015

Salir del mapa, darle la vuelta, romperlo.

 -Las cosas fáciles, con el tiempo, terminan aburriendo.

Quizá por eso, de entre todos, le volvería a elegir a él. 
Y el dolor, ¿dónde queda? Si es amor tiene que doler, aunque sea únicamente ante la duda del no saber qué será al principio, o hasta el final.
Los hay que vienen con fecha de caducidad. Otros me hacen "ver pasar" toda la que sería nuestra vida cuando me mantengo en silencio mientras me hablan; la casa, los dos hijos, el coche, el trabajo y toby.
Supongo que por eso todos esos me aburren, son cosas que ya sé que serán, que ya sé hasta donde me llevaran y hasta dónde no. 
A veces salir del mapa, darle la vuelta, o romperlo es precisamente lo que nos hace ir por el camino que queremos.
Por ello, si volviera atrás, si volviera al día en el que le conocí, si tuviera en mis manos el poder de elegir si haberle conocido como le he conocido, o no. Si me dieran la opción de elegir tenerlo cerca hoy aunque fuera de otra forma que no hubiera sido jamás la de compartir besos, sé que volvería a elegirle de la misma manera que ya lo hice.
Puede que fuera incoherencia, ansiedad y desesperación. Que aquello pareciera llevarme a un agujero negro sin luz ni salida. Puede también que siempre diera la sensación de estar apunto de terminar conmigo misma, pero sé que en lo difícil de toda aquella situación, había una parte de mi sintiéndose más viva que nunca.






jueves, 8 de enero de 2015

Si he nacido para alguien, es para mí.

No me da la gana ilusionarme de ti.
No me da la gana pensarte todo el día.
No me da la gana desear otra cosa que no sean tus besos.
No me da la gana buscarte por los pasillos, calles y bares.
No me da la gana querer que me quieras, ni que me extrañes.
No me da la gana que pienses que me tienes en la palma de tu cuerpo.
No me da la gana mirarte a los ojos como si quisiera adentrarme en ellos.
No me da la gana que creas haberme hecho un jaque mate dónde los sentimientos.
No me da la gana entregarte lo que soy a cambio de nada.
No me da la gana. O sí, pero prefiero ver tus manos dónde no puedan tocar mi alma.
Si he nacido para alguien, es para mí.

lunes, 5 de enero de 2015

Ilusión: arma de doble filo.

New Year’s Eve 1959. Times Square, New York. By Henri Cartier-Bresson.
Ibas caminando por la calle y los has visto hacer lo mismo que tú hiciste alguna vez con alguien. Otro tiempo, otra situación, otros protagonistas, pero siempre la misma gesticulación. Tontas miradas cómplices acompañadas de sonrisas.
Los has visto, lo sé, y has bajado la cabeza para dejar de verlos.
Luego has pensado un "uff, están en todas partes, es lo peor de la navidad." O peor, lo has dicho.
Déjame decirte algo que sabes pero que tú mismo no te atreves a decirte.
No es que sientas un profundo rechazo a la idea de tener pareja cuando los ves tan tiernos de la mano. No es que esas personas te den náuseas por quererse tanto en público. No es que odies salir en navidad porque las veas tan dulces que empalagosas en todas partes. No es que hayas decidido vivir de otra forma porque esa no te resulte la adecuada. No. Si de verdad pasa algo, es que tú quisieras estar como están ellos, pero no te atreves.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Y Rock'n'Roll.

Compañeros de cuarto, por un rato. Prenden el ámbiente sin querer, queriendo. En lugar de salir huyendo, se dejan llevar por sus silencios. Pasándose indirectas como iguanas, cercanas. Siendo desconocidos que juegan como si no lo fueran.  Estrechando lazos, lazos de seda que se anudan desnudos.  Permanecen en silencio pero se entienden. Se entienden y se miran para entenderse aún más. Se observan fijamente mientras se desarropan el descaro y se destapan los deseos. Suicidas que se lanzan al incendio. Deshojándose el verano, calentándose el invierno. Amantes gato que se comen la manzana. Ojos en blanco que sólo piensan en rojo. No tienen nada pero se hacen sentir que como si todo. Se agarran las manos y las funden, se funden. Se mezclan, se olvidan del mundo, de sí mismos. Ya no son"ella" y "él". Son "ellos". Son uno. Uno leal al placer de las horas improvisadas. Que calla sus vacíos y se llena de delirio. Que se queda al abrazo de después y no admite que sea su parte favorita de la batalla. Uno fiel al ardor de una noche que se despierta huérfano en la mañana.



















martes, 16 de diciembre de 2014

-Nada.

Dicen que el peor vacío, es aquel que se siente cuando se está acompañado.
Lo reconocí enseguida. Sus sonrisas lo adelantaban, pero deje que se quedaran, al menos, un par de horas. Era la única forma de olvidar mi desgracia, aunque paradojicamente era lo mismo que luego me hacía recordarla.
Quizá no noté lo antagónico que me resultaba hasta que envuelta en una de esas pieles, supe en un orgasmo que a la mañana siguiente ya no estaría entre sus brazos. Que volvería a despertar sola, sin nada ni nadie, pero con la sensación extraña de que al menos durante un rato me pudo haber parecido tenerlo todo.
En realidad nunca he tenido verdaderamente claro lo que quiero, pero noté en seguida que no era aquello.
Sí, es divertido adquirir experiencias inesperadas. La locura del momento, el no pensar y tan solo dejarse llevar. No sería quien soy si no fuera por eso, pero también resulta realmente matador.
¿A quien llamar si me pasa algo? ¿a quien si quisiera un abrazo? o si tan sólo una taza de chocolate y hablar.  Sólo yo y mi vacío haciéndose a cada beso insensato, más grande.
Cuando se pierde la fe en la humanidad, en el amor y en la vida, ¿qué nos queda? Y eso es todo lo que realmente siempre he tenido, pero que ahora vengo a saber que no tengo.


domingo, 26 de octubre de 2014

"Will tear a hole in you, the one you can't repair."

No he visto pasar tantas estaciones como lo han hecho otros pero si las suficientes para saber que la vida camina demasiado rápido. Y que cuesta seguirle los pasos si te descuidas, tal y como me ha pasado desde que te eché de mis días. 
Nos encontrábamos en el otoño de nuestra relación,  llevaba demasiadas tristezas sujetando tu mano y tocaba que te mudaras de mi lado. En realidad es como si todo hubiera ocurrido ayer. Como si este otoño fuera el mismo que ese en el que nos dejamos de querer. El mismo en el que sonaba aquello de"I wanna love you" mientras tu mirada me iluminaba la noche después de habérmela hecho llover. Pero que feliz me hacía sentir tus brazos calmándome después de la tormenta.
Sí, es cierto lo que siempre he dicho, que a tu lado sentía frío. Con cada estupidez que hacías, se me granizaba un poco el alma, pero desde que no estás ni si quiera la siento. Quedó enterrada entre tanta escarcha. 
Y los escalofríos vienen de vez en cuando, apoderándose de mi cuando pongo los pies en la tierra y me doy cuenta de la verdad, esa que me hace saber que nunca te volveré a ver de la forma en la que solía hacerlo. Ni de ninguna.




lunes, 13 de octubre de 2014

"Te quieros" detinados al fracaso.

A veces me da por preguntarme qué hubiera pasado si hubiera aguantado más tiempo a tu lado. 
Quizá sería otra persona muy diferente a la que soy. Otra persona que hubiera seguido pensando que te conoce como a la palma de su mano,  sin saber que hay partes de esta y de sí misma que ni si quiera imagina.
Al elevar la mirada y cruzarnos con la casualidad, nos miraríamos. No como ahora. Sé que no soy la única que recuerda que alguna vez estuvimos en una misma cama, lamiéndonos los escalofríos. Haciéndonos uno, pasando los domingos. Sin agachar la cara, sin fingir ser dos desconocidos.
No sé cuantos besos no nos concedimos por haber elegido deshacernos de aquello a lo que alguna vez le dimos sentido. Por arrugarlo y tirarlo al olvido. Prendiéndole fuego a lo vivido. Desintegrando cada gesto de cariño. Ya sólo quedan cenizas que de alguna manera siguen quemando. Podría haber estado arropada por tus abrazos en lugar de por este frío que me abrasa. No estaría en mí este hueco vacío en el que ya nadie tiene sentido. No de la forma en la que solías tenerlo tú. A lo mejor nos hubieramos ahorrado sentir que no encajamos en labios extraños. Todas las noches en vela. Todos los sueños de volver y revolvernos la ternura que enterramos. 
Dicen que fuimos como han sido otros tantos; "te quieros" destinados al fracaso. Amores arruinados. Quizá es porque todos somos un poco la misma historia pero contada de distinta forma. No sé. Hay momentos en los que me gustaría volver atrás y saberlo. De echar de menos y de no asimilar que las cosas puedan cambiar tanto en tan poco tiempo. Momentos en los que  habría echado abajo todo lo bueno y grandioso que tengo. Incluso, renunciar a lo vivido por haber seguido en la cárcel de tu cuerpo. Por tan sólo haberlo sentido una vez más, y no sentirme inmensamente acompañada pero sola. Momentos en los que intento entender por qué te sigo recordando si soy consciente de que a tu lado jamás habría encontrado toda la felicidad que he hallado desde que no estás.



miércoles, 8 de octubre de 2014

Huir.


Hay días en los que cuesta elevar la sonrisa y estirarla, como hoy. Supongo que soy como esas personas que se han cansado de que jueguen a quererlas como si no lo hicieran. Así, a medias. Porque hiere aunque digan que eso no es lo que pretenden. Aunque yo tampoco lo pretenda. Inevitable.
Es una mirada que desnuda, del tipo que si me busca y me encuentra, ya me hace no poder dejar de perseguirla por más que así lo quisiera. Se me clava en lo profundo de alguna parte que creía olvidada, me escuece el vacío y duele. Duele bastante, pero al menos sé por unos instantes que en eso que creía muerto, hay vida. Debo entonces recoger todos los sentimientos que he ido dejando tirados por sus besos y hacer lo que otras tantas veces he hecho, lejos.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Pónme una canción de amor caducado.

"I don't believe anyone as they crawl out of my way."
Me han deshojado el árbol de las ilusiones tantas veces que ahora temo que este no sea de hoja perenne. En el fondo sabia que volvería a pasar. Que eran más mis ganas de encontrar en quien pensar al sonar cualquier canción que las ganas de hacerlo bien, y qué mal. Yo también parecía de acero, o me lo hacía, no sé. Supongo que todas tratamos de ser hierro hasta que llega alguien capaz de fundirnos, y pasa lo que pasa. Nos derretimos sin saber bien si por quien lo hacemos merecerá la pena. ¿Lo vuestro es amor o son siempre ganas de follar? Pues que bien se os da fingir mientras nos hacéis gemir, cabrones. 
¿Habrá alguien por quien merezca la pena hacerlo? fundirnos, derretirnos, ser nosotros mismos. Porqué si no lo hay, que mundo más vacío. 

viernes, 26 de septiembre de 2014

Does he know when you're sad you don't like to be touched? Let alone kissed.


Corazón, ¿por qué finges? ¿Por qué finges estar bien cuando en realidad no lo estás? ¿Por qué dejas que te asfixien sus abrazos si ya sientes que no puedes respirar? No deberías permitir que te hablara más alto de lo que le has permitido a nadie jamás. No llores estando conmigo ni estando con la soledad. Dile que se vaya. Qué ya no merece tu amor más. Qué lo que tú mereces debe ser algo mucho mejor. Levanta la sonrisa. No la dejes caer ni te digas que así estás bien porque "podrías estar peor". Porque también es cierto que podrías estar mucho mejor estando sola que con un hombre que no sabe lo que significa "querer". No seas como esos estúpidos que confunden el amor con el dolor. O lo relacionan. No tienes que soportar nada de nadie. Nadie tiene que soportar nada de ti. Dile que te vas porque un día llegara una persona a tu vida que sepa que estar al lado de alguien cuando se debe estarlo, no es soportar, sino otra cosa que jamás entenderá.
Despidete de sus besos aunque pienses que nunca más volverás a saborear unos tan dulces. ¿Es qué no sabes que comer de una manzana envenenada termina saliendo mal?
Se fuerte, ya llegará quien te enseñe que amar es dar mucho más que toda esa mierda que hasta ahora te han dado.
Pero sobre todo sonríe, qué estás más guapa.


martes, 16 de septiembre de 2014

Thursday, never looking back.

Algunos labios tienen peligro. Lo supe cuando le vi elevar los suyos mientras en mi mente comenzaba a sonar aquella gran canción de The Cure. I don't care if Monday is blue, Tuesday is gray and Wednesday too. Él sonreía y yo temía cortarme con el filo de su sonrisa, pero qué bonita. La verdad, no me hubiera importado acercarme más hasta que los que se hubieran cortado hubieran sido mis miedos. Es fácil caer rápido ante los encantos de una boca que sabe lo que dice. No esperaba que pasara. No planeaba que moviera ficha y terminara logrando hacerme un jaque mate a mi parte más helada. Pero nada ha podido evitarlo, ni si quiera yo. Su mirada me la ha empezado a derretir. Pasó en uno de los instantes en los que me miró, habló, hablé, sonreí y sonrió. Thursday, I don't care about you. Cuando la compañía es buena, las piernas tiemblan. Temo volver a temblar si le tengo cerca y que lo note. Pero, ¡qué demonios!, It's friday, I'm in love.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Desmaquillar los tópicos de la vida.

¿Sabe? Perfección y belleza están indiscutiblemente ligados. Sí, sí, ya he dicho que usted lo sabía.
Pero deténgase, piénselo mejor. 

Si el mundo fuera perfecto no tendríamos nada que hacer. La economía se iria al garete; ¿A quien le venderían los batidos de proteínas? ¿Qué sería de los gimnasios? De las peluquerías o de las marcas de ropa que se forran vendiendo prendas que hacen milagros. O de todas esas otras empresas que venden cualquier cosa para hacernos más guapos. ¿Lo ha pensado? pero no sólo se centre en nosotros, en lo físico. Quitemos el egocentrismo habitual y vayamos más allá. ¿Qué pasaría si nadie necesitara electricistas? ¿Qué pasaría si no tuviera que comprar cada mes esa dichosa bombilla que se gasta cada dos por tres? Si los objetos fueran tan perfectos que perduraran en el tiempo. No haría falta renovar nada que comprase, ni ropa, ni zapatos, ni... todo se iría al garete, TODO. Si el mundo fuera perfecto, solo nos duraría unos pocos días.


Además, sería tan aburrido. ¿De que nos quejaríamos entonces? ¿De que chirriarían los viejillos que se montan tertulias callejeras? ¿Qué criticarían las señoras que no tienen nada más de lo que hablar? Si fuera un mundo perfecto, si todo sucediera como tuviera que suceder, ¿cuantas cosas no aprenderíamos por hacerlo mal? por equivocarnos. Medítelo, adelante.

Todo  nuestro mundo gira entorno al intento de alcanzar la "perfección", "la belleza de las cosas" pero si la tuviéramos, ¿qué demonios haríamos después? ¿Entiende lo que le digo?

Quiero que piense en la belleza y la perfección, en aspectos generales. Es decir, no sólo la conocida en estos tiempos si no la belleza como ya se la han planteado otros (filósofos o no filósofos). El saber, lo natural, la verdad. 

Porque la belleza y la perfección son todas esas cosas también, no se olvide usted de eso. Ni de que cuando intentamos alcanzarla, pierde su esencia. Mire si no a las que se operan siguiendo un esquema erróneo. Cuando las ve con esos flamantes senos como globos mal hinchados listos para exhibirse ¿realmente cree que es algo natural? ¿Realmente ve belleza en eso? Cree que una mujer (o un hombre) con complejos se juegue la vida en un quirófano para cualquier tipo de operación que la acerque a esa idea absurda, ¿merece la pena? Si lo cree así, quizá, usted y yo, no nos llevemos tan bien.

Y ya no es belleza, ni mucho menos perfección, es un intento estrepitoso de conseguirla que deja claro la falta de amor propio. Algo que considero más valioso y perfecto que lo que puedan pensar de uno mismo por no ajustarse a los ideales.

Quererte, aceptarte tal y como eres. No necesitar nada más que lo que tienes. La belleza, la confianza en uno mismo. La verdad, encontrar palabras sinceras en alguien. La naturalidad, la vida y el saber vivirla con sus fallos y sus espinas. El interesarse en conocerla y reírse al darse cuenta de que por muchos intentos que se hagan, nunca se sabrá lo suficiente de ella. No saber como tomarse las cosas y elegir hacerlo con humor. Esa, esa es la verdadera perfección.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Hurgar en el pasado es tropezar con el presente y por ende, empezar el futuro con mal pie.

No me hables de tu pasado si lo que vas a decir está relacionado con las personas con las que has estado. Descuida, que yo tampoco hablaré del mío. Hurgar en el pasado es tropezar con el presente y por ende, empezar el futuro con mal pie. No es que no quiera saber nada de ti, sino que precisamente, quiero saber todo lo posible. Y está demostrado que hablar de esa parte de lo vivido hace que las inseguridades echen el freno a continuar queriendo conocer más. Miedos tontos quizá. El pasado, qué no está, pero que si se nombra no deja florecer a lo que sí. Entiéndeme, es por nuestro bien. ¿Qué pensarías si yo te hablara de alguno de los hombres que ha rozado mi piel? pues eso. No necesitas saberlo, yo tampoco. A mí también me hubiera encantado ser tu primera, pero con el paso del tiempo vas comprendiendo que ser la última persona en la vida de alguien es de las mejores cosas que te puedan pasar. Mucho mejor que ser el primer recuerdo de unas caricias que le hicieron sentir humedad. Así que no me des detalles, ni fechas, ni lugares. Sólo dime lo justo y necesario. Ni más de lo que creas que necesite saber, ni menos. Tampoco quiero ser ni que seas misterio, pero pasa que sencillamente hay cosas que no es necesario conocer. Piénsalo. Podría dejar todo mi pasado atrás, enterrarlo y olvidarlo si tan sólo viera en ti la señal. Si también estuvieras dispuesto a hacerlo. Sería bonito, sería real.
Podríamos ser como esos dos que se callan toda la pasión que han vivido porque sienten que toda la vida que quieren recordar empezó el día en que se conocieron.





sábado, 30 de agosto de 2014

Todos los principios siempre cuentan la misma historia.


 ¿Cómo lo hacemos? cómo lo hacemos para ser tan ingenuos como para prometernos no volver a serlo y casi sin darnos cuenta, volverlo a ser. Intentar huir del peligro que supone darle una parte de nosotros a alguien por lo frágil que eso nos hace. Y que al empezar a correr lejos nos tropecemos con que sin saber como, ya lo hemos hecho. Ya le hemos dado algo que no le damos a todo el mundo, ya nos sentimos débiles. No nos ha hecho caer pero ya vemos de cerca el asfalto. Inmóviles, sin poder alejarnos de todo lo que dice. Persiguiendo sus palabras y buscando descifrarlas. Dulce tortura. ¿Por qué somos así? ¿por qué nos gusta tanto sufrir en una mirada? Ver en ella sinceridad a sabiendas de que son pocas las personas que la dan. Porque lo realmente valioso es la verdad y que ni si quiera podríamos estar seguros de que vamos a tener la suerte de que esa será la persona que nos la dará. Odioso se vuelve sentir algo parecido al amor sin saber por qué. No lo buscas, no te buscan, pero ahí está. Dicen que si escuece sin más, es que está empezando a importar. Ya no somos capaces de marcharnos de la idea de quedarnos y que se quede siempre. No lo sabe, no sabe que así lo sentimos, no sabemos si así lo sentirá también. Hemos vuelto a caer en la ilusión. Y qué estúpido vivir pensando que hay cosas que duran lo que dura una vida. Y que bien se siente el aire rozándonos al caer. Y que duro es pensar que no nos recogerán en mitad de la caída, y que nos romperemos contra el suelo, una vez más. No ha pasado, pero desde el segundo en el que intentamos huir y no podemos, tememos que pase. Porque estamos hechos de dudas y de sentimientos que sin quererlo, nos acorralan y desvalijan ese duro caparazón que los daños nos han hecho construir ahí, dónde guardamos el corazón. Maldita mirada que todavía no ha dado. Maldito buen gusto musical. Maldita estúpida chica ilusa.




jueves, 21 de agosto de 2014

Así son las desilusiones.

Peor que culpar a los hombres por ser como son algunos a veces, es culparse a una misma por no haber sabido elegir al adecuado. 
Pareces buen chico, en otra vida no renunciaría a una oportunidad para salir contigo, pero esta vida no es esa. Lo siento si has podido pensar que podríamos ser algo más que un entretenimiento, pero yo normalmente no soy así. O sí, ya no sé. Hubo una vez no muy lejana en la que andaba por las calles con los pedazos y las penas al aire. Alguien se molestó en recomponerme, no importa quien, sólo que juro que lo haría por el resto de su vida. No sé porqué, pero le creí. Y ya imaginarás el resto. Bastó un segundo de despiste para que me diera la espalda. Un segundo para que volviera a mirar y él ya no estuviera. Mis pedazos cayeron y se multiplicaron. Ya no hay quien me pueda recomponer de tanto daño. No tengo la ingenuidad suficiente para creer que alguien será capaz de hacerlo y quedarse. Ni ganas de comprobarlo. Ya no.
Así son las desilusiones, te muestran la realidad tal cual es y te hacen querer tapar las ganas de verla de cualquier otra forma.
No me odies, si pudiera elegir no ser así, lo haría, pero no puedo.


sábado, 16 de agosto de 2014

No deberías haberte hecho ilusiones, eso nunca sale bien.

Dime cobarde pero no me mires así, chico. He dejado que toques mi cuerpo pero no mi alma. En realidad no es culpa tuya, sé que tus caricias mientras te tenía dentro eran reales, que los abrazos no los dabas por dar, que había algo que con cualquiera no lo hay. Sé que si nos hubiera pasado en la época en la que era otra persona distinta a esta, lo hubieras logrado, hubieras rozado algo más que mis orgasmos. No me pongas esos ojos, ojalá pudiera creer en todo lo que tú ves en mí, en tu mirada de deseo y en tus manos llenas de caricias que aguardan una oportunidad para poder ser dadas. Ojalá, de verdad, pero yo ya perdí la fe en eso de amar. Y las ganas, no sé.
Las sonrisas en mitad del beso, las cosquillas, unos labios húmedos marcando mi cuello y el deseo de no querer a otra persona que no sea esa. Todo eso, yo ya lo he vivido. Supongo que es como esa película que siempre repiten cada año y que al final te cansas de ver. Ya sé que no me entiendes, quizá unos amores más adelante, con mala suerte, lo hagas.
Si me callé al escuchar tu respuesta cuando te dije que tu primera vez debía ser especial y no conmigo, no fue porque yo no me lo considerase, sino porque cuesta que alguien realmente roto se recomponga reviviendo la misma historia que alguna vez le destrozó, aunque se trate de otro protagonista. No deberías haberte hecho ilusiones, eso nunca sale bien.
Ha sido divertido, sé que volvería a equivocarme, pero no a cambiar de idea... porque amar, chico, eso sólo es cosa de valientes... 
...aunque por esta noche, si quieres, puedes quedarte.


martes, 29 de julio de 2014

Falsas ilusiones.

Obra de Carmen Calvo.
Coge tu cartera y saca de ella el primer billete que palpen tus dedos. Se tratará probablemente de un papel arrugado del que dará igual si tiene poca equivalencia porque la mínima ya será suficiente para que muchos se manchen la avaricia por tenerlo, aunque este estuviera lleno de estiércol.

Obsérvalo durante unos segundos.

¿Puedes imaginar por cuántas manos habrá pasado? ¿Cuántas huellas dactilares tendrá grabado? ¿Cuántos lugares habrá recorrido? ¿De cuántas otras carteras habrá entrado y salido? ¿A cuántos bolsillos de pantalones mojados por lavadoras de personas olvidadizas habrá sobrevivido? ¿De cuántas sustancias ilegales se habrá empolvado? ¿A cuántas personas habrá comprado? más que regalos, reyes, san valentines y chocolates juntos, te lo aseguro.

Así era él, como un billete que a saber cuantas mujeres habrían rozado. Sin destino ni lugar fijo. Siempre cayendo en las adversidades. En manos sucias que lo han arrugado tanto hasta convertirlo en lo que ves. Perderse hasta quedarse perdido le ha hecho aprender mucho más de la vida, de los límites que hay hasta caer en el abismo. Lo triste es que eso sea lo mismo que por muchas monedas que le den, le haga no poder cambiar lo que ahora es.

Huye, huye de su mirada. Huye de sus brazos como de la falsa idea que nos han vendido sobre el dinero. Huye, porque es ilusionante, e ilusión.




sábado, 28 de junio de 2014

Una vez, una persona.


Una vez, una persona. 
Duró pocas sonrisas en mi vida, muy pocas, pero todas ellas muy intensas. 
No sé si significó algo o si sólo fue una brisa de aire fresco para ayudarme a seguir. Pero de cualquier forma, nos hicimos poesía. 
Aunque me pareció ver eternidad en el Edén que parecía esconder, se marchó. Y fue triste no por el hecho de que lo hiciera, sino porque al hacerlo, lo hizo como cualquier cobarde que se las da de valiente: "No eres tú, soy yo" "No es lo que has creído ver en mí, es lo que realmente soy".

¿Cómo no iba a pensar que él era maravillas, si me convertía en eso que tanto me gusta? algo bonito que leer.

Espero que no le importe que ponga un pedazo de "la idea que me hice de él" y que resultó no ser. Porque las personas se van, pero las palabras que nos dedican, si son buenas, se quedan. Y estás son buenas, muy buenas; 

«Dichoso tiempo. Tiempo dichoso. Es increíble el poder observar como la medida del tiempo es tan imprecisa como las horas, minutos y segundos. El tiempo no depende solo de los segundos que pasen, del movimiento de las nubes, de cada exhalación, de cada sonido, no. El tiempo depende, sobretodo, de las personas, el tiempo depende, en gran medida, de la compañía, el tiempo depende, por encima de cualquier cosa, de las emociones. Las emociones no son imprecisas, más bien al contrario, y aunque pueden ser confusas en ciertos momentos, las emociones nos indican en cada momento a donde queremos ir. Pero ocurre algo curioso, ocurre algo de grandes dimensiones cuando se juntan varios fenómenos compatibles que provocan una explosión del tiempo tal y como es conocido. ¿Y si pasas tiempo con una persona, y si sientes por una persona, donde está el tiempo? El tiempo no está. El tiempo se va, se desquita, el tiempo sabe que no es importante, sabe tan bien, sabe incluso mejor que las personas involucradas que no tiene lugar en ese momento que decide irse, decide abandonar para dar paso a algo mucho mejor. Y es por eso, exactamente por eso, por lo que el tiempo pasa tan rápido cuando estás con la persona con la que quieres estar, cuando estás haciendo lo que quieres hacer, y cuando estás sintiendo lo que quieres sentir. El tiempo, pasa tan rápido, porque se ha ido. Pero vuelve, el tiempo vuelve para recordarnos que tenemos que contar con él si queremos seguir disfrutando con esa persona.»

El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...