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martes, 19 de agosto de 2025

Aura aún dormida - {abril o mayor, 2025}

 Still lives — une nuit ensoleillée by Myriam Wares

Aura le miró 

con el Atlántico apunto de rebosar

de sus mundos manchados de pena 

con la voz aún entre cortada
y sus labios rotos por el frío de dentro, 
lo miró fijo por segundos
sintiendo eternidades de vidas pasadas
olvidadas en los vaivenes del destino.

Tímida, chiquitita
pero llena de un coraje
que rompe desvaríos
apenas perceptible el susurro, dijo:

🍃
Amor mío, solo te pido
que no te mientas
que no sigas por seguir
que si quieres de otro sitio
no vengas
vete
déjame libre
libre para quién sí quiera venir.

{En un sepulcro hubo más ruido
más movimiento
más vida
que en los instantes siguientes}.

No dijo nada más. 
Más tarde, en su diario de niña que 
ha dejado de serlo
escribe:

¿Cuando aprenderé a que me duela 
lo importante
más que eso a lo que llamamos "amor"?

Mi futuro, que es una nube gris 
tras la que no alcanzo a ver

o el hambre de cariño 
de las vecinas que viven solas
y llevan carritos de la compra 
de la casa a la plaza
para no caer en el camino.

¿Cuándo, Aura? ¿Cuándo aprenderás
que lo importante eres tú, dar amor a la vida
y no cegarte por nadie más?

Siempre me digo que voy a centrarme en mí, 

pero cuando apenas empiezo a confiar en eso y 
dar los pasos...
aparece alguien, 
alguien 

otra vez. 
Y me distraigo, 
me dejo en un lugar que no recuerdo
y así pasa 

que no me encuentro.

¿Dónde estoy? 
Me digo cada vez que salgo de alguna de esas historias.
Llegan de pronto, suceden y cesan 
sin aún entenderlas del todo. 
Al poco viene otra y vuelve a repetirse el ciclo. 
🍃

Suena Norah Jones mientras le llora al universo infinito que imagina en el techo de su habitación.

Aura 
ahora 
duerme.

martes, 22 de junio de 2021

Accesorios. - Cartas a nadie II -

Wassily Kandinsky. Comet, 1938

Wassily Kandinsky. Comet, 1938


Lo que he descubierto me rompe el alma. Ya lo intuí hace años, lo vi, pero quedó olvidado. Hay personas, querida N., que se juntan por motivos que distan del amor; interés, apariencias... casas lujosas, artilugios, sexo. Que miran a los ojos y ven intercambiables. Que no aman personas, sino comodidades. Me ha roto. Ya sé lo que dirás: "qué sensible eres, ¡qué sensible!". Ya, es la vida. Pero, ¿me dirás que no es triste? Que hayan seres que transiten los días de este regalo cósmico sin disfrutar lo que de veras merece la pena. Porque dirás que estoy loca, pero creo que no hemos venido a otra cosa que no sea a amar. Todo lo demás es accesorio, y si uno se aferra a esto último, puedo apostar a que el vacío suplanta a la persona y esta poco a poco va desapareciendo. Quisiera llenar el mundo de esta comprensión.   Ya sé, ya sé, lo he vivido. No todo el mundo querrá ni podrá comprenderlo igual. Quizá se trate de aceptar que cada cual elige lo que atrae, mantiene y nutre, aunque eso sea dañino para sí, falso, indiferente. Pero ya te lo he dicho, soy sensible, y que hayan seres desconocedores de la maravilla de amar desde el corazón, de sentirse escuchado, cuidado, respetado desde lo profundo, dolor.

Mayo o quizás abril, 2021.



lunes, 7 de septiembre de 2020

Puedo describir


Puedo trazarla
descifrar en palabras 
la mirada 
en la que sucedió
Tratar de traer al ahora
la sensación, 
el calor

de un gesto que ocupa
todo el cuerpo
y lo recarga

pero no habrá manera
no se podrá igualar
a vivir
el cariño
de una otra carne
deslizarse
por la piel 
erizada




viernes, 17 de enero de 2020

Mucho azúcar.



Mira, joven, ya sé que no has preguntado, pero te lo diré. Tan solo una vez he sentido el impulso irremediable de cambiar mi destino por alguien. Y te aseguro que uno, cuando lo siente de verdad, no se cuestiona si hacerlo o no. Uno simplemente coge y lo hace. Cierto es que mientras anda haciendo la locura uno se percata de la tuerca que le falta. Pero no se le da excesiva importancia, las ganas superan los peros. Superan hasta a los miedos. Uno va, no con piernas que se alternan una y luego otra, no con brazadas ni dejándose llevar por la mar mientras se imita una cruz inexistente, ni tampoco con la mente de domingo y siesta. Uno va, sí, uno va acercándose con la energía que lleva dentro, con la cabeza a flor de piel avalanzándose con todo su ser a la posibilidad.
Cuando el otro coincide en el sentir: erupción de volcanes, lava y terremotos, torbellinos de alegría inefable provocan la sed. La intensidad se percibe en la mirada y en aquello que hasta ella llegue. El destino deja de ser un lugar al que se planeaba llegar desde un origen ya lejano, pasa a ser un presente -un regalo-, un tú.


  1. 2019? 2018? Who knows

jueves, 10 de octubre de 2019

Road to nowhere. -Cartas a Matilda.-

http://www.ericdrigny.com/

Eres tan tú ante mí que lo siento como un insulto. El problema será mío, por juzgar en ti lo que también hago cuando nadie mira. ¿O es acaso una muestra de respeto no mostrarlo ante el otro? O una muestra de hipocresía. En cualquier caso, tu naturalidad, tu espontaneidad infantil sin normas, tu despreocupación de la imagen que los otros se forjen de ti, me aterroriza terriblemente. Tanto es así que huyo. Sí, me voy. Esta es la carta de despedida que leerás cuando despiertes y no haya nadie. He dejado café preparado, quizá lo estés tomando ahora. ¡Qué paradoja! Yo que pensaba que no era el atuendo ni las manos lo que miraba en alguien, quién fuere. No soporto el hedor, y me duele escribir esto. A ti, que mente tan racional y cultivada muestras. Puede que esté siendo injusto y superficial. Entiendo tu sorpresa y créeme que comparto tu decepción y tristeza. También a mí me duele ser así. Aspirando a imposibles, persiguiendo lo que no llega, despreciando lo que sí. No soy capaz de valorar lo bueno que hay en ti, aunque esto sea inmenso. Creo, con honestidad, que da igual como seas. En el hígado y en la epidermis, a mí no me valdría. No me valgo ni yo. Aspiro a la muerte, y lo demás me parece accesorio. El amor me fascina cuando no me toca. Como Pessoa, sueño que amo y es este amor el que siento como verdadero. Te acercaste demasiado y se desvaneció. Lo siento. ¿Qué siento, Matilda? El dolor de un alma que ama la vida pero no puede corresponderla. Aunque sea duro y asqueroso por escribirte esto, es para mí un hecho que seguiré amándote en la distancia. Incluso, es probable que así te ame más. Cuánto menos te palpe y menos te sienta. Podré soñar que te veo como se imagina uno paseando por París o visitando Barcelona. Ya sabes a lo que me refiero; la magia se rompe cuando aterrizas; el bullicio, la muchedumbre, la prisa, el ruido... el ruido. Me generas ruido, Matilda. Sé que no lo haces a mal, que es tu manera de amar. Puede que sea humano y sano amar así. El corazón se me enreda en la garganta cuando un otro entra con la intención de quedarse. Necesito aire. No. no estoy del todo seguro de lo que necesito. Pero me asfixian tus brazos.
Ya sé que vas a odiarme. Al menos estos meses hasta que asimiles que soy un capullo bohemio que ni te merece. No voy a dejar de escribirte. Me odiarás más. No lo hago por hacerte rabiar. De verdad. No hace falta que leas mi correspondencia. Puedes apilar las cartas en alguno de los estantes del estudio y reírte de mí cuando estés preparada. Es extraño, pero cuando te escribo me libero de la sensación de sentir el peso de mi cuerpo. Quizá ni si quiera te deje esta carta. Quizá me vaya sin avisar. Pero seguiré escribiéndote aunque no sepas de mí. Soy honesto cuando te escribo y las palabras vuelan,

Cuídate, niñita. 

sábado, 29 de octubre de 2016

Querer por querer desaparecer.



"El amor es el anhelo de salir de uno mismo" 
 balbucean páginas absurdas con fotos sobre el amor y la felicidad. 
Ellos no saben, los que le dan "like" menos aún.
¿Sabrán, al menos, quien fue Baudelaire? ¿Lo sabré realmente yo? -no lo creo.-


Empty people por Lesley Oldaker.


Nosotras habíamos intentando salirnos tantas veces de ese sentimiento y responsabilidad que es ser uno mismo, que algunas veces ni volvimos. Y eso que en realidad seguíamos siendo, pero sin ser conscientes de ello. Nos omitimos de nuestro propio cuerpo, de nuestras propias decisiones. ¿Quien manda aquí? No sé, yo no, ¿Qué quiere él? ¡Ah! entonces eso es lo que queremos nosotras. 

Vestíamos para otros, nos arreglábamos para otros, y hasta sin darnos cuenta, eramos presas del miedo y la inseguridad que nos inculcaban otros. "Eso nos acercará" pensábamos "a su amor."
Pero en realidad, más que acercarnos, nos alejaba del mundo. Eso es lo que pasa cuando uno se reprime de sí mismo, y vive sintiendo lo que otros quieren que sienta, haciendo expresamente lo que le manden, lo que necesiten, lo que le distrae y le hace olvidarse de sí. 

Y según iba pasando el tiempo, la vida y el romance, el yo se iba haciendo más chiquito, casi casi hasta desaparecer de ahí dentro. Eso fue lo que nos pasó. Hicimos las maletas de a poco y nos fuimos desviviendo por otros, sin saber, literalmente, que por esa manera tan injusta y egoísta de dar amor, acabaríamos moribundas. 

¿Injusta? ¿Egoista? ¿Para quien? ¿Para el yo? 
No. Injusta y egoísta para el otro, que nunca es quien uno es, y sin embargo recibe la enorme responsabilidad de ser el centro de todo un mundo, su sostén. Y pierde, el pobre -o la pobre- desgraciado/a que sea "el otro" la bonita oportunidad -para nosotras, la única que merece la pena- de conocer a alguien en su veracidad, por ser nada más y nada menos que todo lo que es. 

Eso se está perdiendo en lo efímero, eso se está perdiendo en el querer por querer desaparecer. 



It takes a lot to give, to ask for help

To be yourself, to know and love what you live with

It takes a lot to breathe, to touch, to feel

The slow reveal of what another body needs.


miércoles, 17 de febrero de 2016

Buscarse en el abismo.


1Precipicio o lugar de gran profundidad en el que no puede verse el fondo."Antes de caer en manos del enemigo se arrojó al abismo del despeñadero."
2Parte profunda del pensamiento o del alma que resulta insondable o incomprensible:"Es un espectáculo para tristes donde éstos pueden profundizar en el abismo fecundo de su propio ser".
6Según algunas religiones, lugar al que van las almas de las personas que mueren en pecado, sin haberse arrepentido de sus faltas, para sufrir toda clase de penalidades:según algunos estudiosos, Abbadón es el ángel del abismo o el mismo diablo.Sinónimo: infierno.
"After the Orgy" Cagnaccio di San Pietro  
 Es cierto, lo hice.
Me enredé entre sábanas con un hombre,
y luego con miles.
Revolví mis ideales, hasta volver a encontrarlos.
Y me encontré en la cama, con una mujer.
Bebí el doble las veces que no tenía sed
y me tragué hasta el trago más amargo.
Bailé hasta creer que se me romperían los pies.
Dejé de dormir por las noches,
empecé a observar a la fauna por el día.
Decidí nunca decirle que no a nada.
Avalanzarme así a cada piscina vacía
y a cada acantilado que me propusieran.
Me enamoré hasta sentir que dejaba de ser,
y fui feliz.
Dije adiós cuando me quería quedar "5 minutitos más"
y no me moví los momentos en lo que tan sólo quería huir.
Y aprendí. Aprendí tanto,
que sé que jamás me arrepentiré de nada.
Ni de lo bueno ni de lo malo.
Pues a pesar de la caída,
cada salto al vacío
me hizo sentir, en su estrepitoso instante,
extremadamente viva.

domingo, 3 de enero de 2016

Vivir con el recuerdo.


Si no tuviera miedo de decirlo, lo diría, y lo diré.
Le quise, ¡ay! si le quise.
Tanto tanto que aún le quiero. Tanto que siempre lo haré.
¿A pesar de todo? (diréis)
A pesar de todo.
A pesar de mí y a pesar de él. De las tan malas circunstancias que se dieron y de las tan buenas que se dieron también.
Es inevitable querer lo que uno ha vivido. Las primeras veces se viven intensamente, ¿como no añorarlas?
Así como la pequeña Carla siempre será la pequeña Carla en mis recuerdos. Así como siempre la recordaré, como la viví, como la conocí, como la primera amistad cómplice que entablé. Así como el brillo en los ojos del primer presente consciente que me trajo la navidad. Así como la emoción de la primera vez que monté en avión, un 15 de enero. Así como la euforia del primer beso. Así como la magia que nos regala cada primera toma de contacto. Así, así es como le quiero, así es como en mi eternidad le querré.

jueves, 31 de diciembre de 2015

El corazón es un órgano frágil con el que tenemos poco tacto.


Ahora, que ya estuvo quien parecía y no era, ni será
lo que pretendía aparentar.
Quien fue "no" desde la primera mirada
pero a quien tampoco se pudo ignorar.
La persona que vino para marcharse
y la que volvió para irse.
El pero no constante.
Lo que nunca fue porque la distancia asustaba,
y lo que al final se luchó por que fuera,
pero se quedó a medio camino entre las ganas y el vacío.
Quien parecía eternidad y tan sólo fue segundos.
La locura, el placer pasajero, la sonrisa tonta,
la decepción y todas esas mierdas.
Ahora, que está tan claro,
que al final de todo estas tú dándote cuenta
de que solo quieres un compañero/a de aventuras
con quien escucharse mutuamente los pasos cada día.
Solo eso.

domingo, 6 de diciembre de 2015

El siglo XXI nació huérfano, porque murió Cupido.

Y más allá:
Vía pinterest
Ese es el problema, nos atrevemos a decir que amamos a alguien cuando en realidad tan sólo le queremos. Y querer se quiere como el niño quiere la piruleta en la cola del super, de la forma en la que llora y patalea por conseguirla. Como cuando la madre sucumbe a los deseos del crío y a la media hora el caramelo está tirado en alguna parte de la trasera del coche, olvidado y embadurnado en basura.
Queremos recelosos e indefensos, como personitas de 4 años que no son capaces de reprimir sus emociones internas. Qué no están seguros de saber lo que desean. Olvidaron enseñarnos las materias del corazón, y así estamos. Desconocedores del verbo amar que tratan de practicarlo equivocamente. Que no saben del cariño desinteresado, ni de la libertad de amar sin jaulas. Dónde encerradas mueren respeto, lealtad, y la verdadera confianza que no se sujeta de explicaciones.
Pero no nos confundamos. El amor no está hecho para los que piensan que tan sólo hay que amar a una persona. Esos se conforman con un refugio carceloso. Cuando uno ama de verdad, ama al universo y a todo lo que hay en él.
Y por ello tan poco amor y tanto querer. Y tantas guerras, de tantos tipos.

martes, 3 de noviembre de 2015

Ya no te es---.


No lo habrás notado, pero durante todo este tiempo, te he estado buscando. En las calles de otras ciudades. Arropada en el gélido abrazo de otro olor. En el invierno en el que te fuiste y en los que vinieron después. En las palabras que no dijiste y en las historias que abandonamos. Esas que aún  no se han cansado de acorrarlarme. A veces, en bares dónde suenan conversaciones y canciones que me ahogan en un botellín con sabor a ti. Otras, en noches de sudoroso insomnio.
He llegado a besar el placer en pieles distintas a la tuya, y en todas ellas, he creído verte a ti. Pero en ninguna estabas tú. Nunca estás. Nunca estuviste. Nunca recuerdo acordarme de lo mal que nos quisimos. Nunca querré hacerlo.
Te escribo para mí. Para decirte que todo este tiempo te he estado buscando, pero ya no. Te escribo para creérmelo, para profetizar que sucederá, que dejaré de hacerlo. Qué he dejado de hacerlo. Qué ya no estás en todas las miradas que acaricio. Ya no hay peros que valgan, ya no te es----, ya no.



martes, 21 de julio de 2015

Loca de atar.

Tener un nudo en la garganta - Paula Bonet
Vía: 
https://www.pinterest.com/pin/373869206541195665/

Quiero, pero
estoy tan atrapada en mí
que no puedo ser de nadie más.

Espero poder,
como verbo y sujeto a la vez.
Pero se me resbalan las ideas
y en la desesperación me enamoro de la nada.

Digo que vivo enamorada de la vida
pero miento
digo que no necesito a nadie
pero vuelvo a mentir.

Tengo tantas ganas de volverme loca de atar por alguien
que me ahogo con la cuerda de la exigencia
y me falta el aire.





domingo, 14 de junio de 2015

Tan sólo queremos ser escuchados.


Vía www.pinterest.com
¿No lo entiendes?
Si toda persona siente alguna vez la necesidad de escribir después de una ruptura, no es casualidad.

No, no te equivoques. No duele porque aún le quiera, sino porque aún no he querido a nadie más.

En realidad, no lo amaba a él. Amaba el tener a alguien que quisiera escuchar las bobadas que me pasaban cada día como si fueran lo más interesante que podía haber ocurrido en el universo.


Una persona que me miraba a los ojos como si en ese instante tan sólo importara lo que yo dijera.

Capaces de preguntarnos curiosidades absurdas que nos pasaran por la cabeza sin ese miedo común a ser juzgados por ellas.

Era distinto. Estar juntos se igualaba a ser quienes realmente eramos cuando tan sólo estábamos a solas con nuestra propia alma. Era real.

Él paraba su mundo por mí y yo estaba dispuesta a parar el mío por el suyo, si no me lo paraban antes sus besos.
Y eran esas sensaciones estúpidas la que me llenaban de ilusión y las que me hacían quererlo tanto como le quise. La sensación de que en un planeta como este que nunca se detiene, había alguien dispuesto a bajarse por mí.

No sé porque necesitamos tantísimo eso.  Quizá sea por el daño que ha causado el elevar la voz para decir algo y notar como mueren las palabras en la indiferencia de a quien se las mandas.

Indiferencia, por eso es lo contrario al amor. Por eso pocas cosas llenan tanto como esa, porque la mayoría de las veces todo se siente como frases muertas. Y el amor, al menos durante un rato, te hace creer que no. Que verdaderamente hay alguien que está escuchando nuestras ideas cuando alzamos la voz; para darles sentido, para darnos vida.

Al fin y al cabo, lo único que buscamos es ser escuchados.

lunes, 25 de mayo de 2015

Toda vía.


Suena Winning a battle, losing the war. 
Me hace volver a ese punto de cada día en el que te recuerdo. 
La verdad es que aunque intente no pensarlo, todavía.

Todavía estoy tratando de olvidarte.
Todavía intento hacerme a la idea de que lo poco que conservo de ti, 
será lo único que tenga hasta el día que muera.
Todavía trato de perdonarme que me odies.
Sí, todavía.

Hace tanto que perdí el tren, que cerró la estación. 
Y aún sigo allí intentando pensar que aún queda alguna vía 
que me lleve hasta ti.
Pero la realidad es que toda vía quedó destruida.
Y sin embargo, todavía te escribo como si algún día me fueras a leer.


miércoles, 18 de marzo de 2015

El limón es una despedida.

-Pero... ¿entonces? 
Él no entendía que yo no lo necesitara como otras tantas le hubieran suplicado que se quedara. 
-Entonces no quiero que me busques, ni llamadas, ni whatsapps. 
-¿Pero a que viene todo esto? 
-Al principio todo es dulce pero luego coge sabor a limón, a fruta caducada. 
Los hombres, las mujeres, las personas no hemos nacido para manejar sentimientos, por eso los estampamos contra las personas a las que intentamos querer. 
Dejamos de querernos a nosotros mismos. Olvidamos nuestras metas, nuestro sentido de vivir y hasta nuestra propia alma por complacer y hacer que nuestro mundo gire entorno a una mirada que no es más que una entre millones. 
-No te entiendo... 
-En el mundo pasan demasiadas cosas, en el universo suceden misterios que nunca llegaremos a descifrar. ¿Y que hace el humano? Se enamora de alguien e ignora todo. 
No quiero eso para mí, quiero conocer, apreciar cada detalle, cada calle, el olor a café. 
Quiero enamorarme una y otra vez pero de la vida, no de ti.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Salir del mapa, darle la vuelta, romperlo.

 -Las cosas fáciles, con el tiempo, terminan aburriendo.

Quizá por eso, de entre todos, le volvería a elegir a él. 
Y el dolor, ¿dónde queda? Si es amor tiene que doler, aunque sea únicamente ante la duda del no saber qué será al principio, o hasta el final.
Los hay que vienen con fecha de caducidad. Otros me hacen "ver pasar" toda la que sería nuestra vida cuando me mantengo en silencio mientras me hablan; la casa, los dos hijos, el coche, el trabajo y toby.
Supongo que por eso todos esos me aburren, son cosas que ya sé que serán, que ya sé hasta donde me llevaran y hasta dónde no. 
A veces salir del mapa, darle la vuelta, o romperlo es precisamente lo que nos hace ir por el camino que queremos.
Por ello, si volviera atrás, si volviera al día en el que le conocí, si tuviera en mis manos el poder de elegir si haberle conocido como le he conocido, o no. Si me dieran la opción de elegir tenerlo cerca hoy aunque fuera de otra forma que no hubiera sido jamás la de compartir besos, sé que volvería a elegirle de la misma manera que ya lo hice.
Puede que fuera incoherencia, ansiedad y desesperación. Que aquello pareciera llevarme a un agujero negro sin luz ni salida. Puede también que siempre diera la sensación de estar apunto de terminar conmigo misma, pero sé que en lo difícil de toda aquella situación, había una parte de mi sintiéndose más viva que nunca.






jueves, 15 de enero de 2015

Algo así.


Uno no sabe lo que es el amor hasta que se da cuenta de que no puede huir de él, como ha podido huir de otros tantos. Que no puede desviar la cabeza para quitarle los ojos de encima. Ni encontrar firmeza en ningún hecho que le de por hecho que debe alejarse de él. Como imanes opuestos. Rebuscando ideas dulces que decir, que de haber sido dichas para otras miradas le hubieran resultado empalagosas. Caminando por las calles de la mano del desenfado que produce estar enamorado. Siendo quizás un poco ignorantes con todo lo que pasa alrededor, por estar ocupados en una voz. Y en escuchar música en ella. Dedicarle los domingos de manta y película, los mejores abrazos, los besos más tiernos. Y ya no es otra cosa que encontrar el paraíso en la tierra, en unos labios. Y querer tan sólo besar a la persona que se tiene delante, y no a otra.

jueves, 8 de enero de 2015

Si he nacido para alguien, es para mí.

No me da la gana ilusionarme de ti.
No me da la gana pensarte todo el día.
No me da la gana desear otra cosa que no sean tus besos.
No me da la gana buscarte por los pasillos, calles y bares.
No me da la gana querer que me quieras, ni que me extrañes.
No me da la gana que pienses que me tienes en la palma de tu cuerpo.
No me da la gana mirarte a los ojos como si quisiera adentrarme en ellos.
No me da la gana que creas haberme hecho un jaque mate dónde los sentimientos.
No me da la gana entregarte lo que soy a cambio de nada.
No me da la gana. O sí, pero prefiero ver tus manos dónde no puedan tocar mi alma.
Si he nacido para alguien, es para mí.

lunes, 5 de enero de 2015

Ilusión: arma de doble filo.

New Year’s Eve 1959. Times Square, New York. By Henri Cartier-Bresson.
Ibas caminando por la calle y los has visto hacer lo mismo que tú hiciste alguna vez con alguien. Otro tiempo, otra situación, otros protagonistas, pero siempre la misma gesticulación. Tontas miradas cómplices acompañadas de sonrisas.
Los has visto, lo sé, y has bajado la cabeza para dejar de verlos.
Luego has pensado un "uff, están en todas partes, es lo peor de la navidad." O peor, lo has dicho.
Déjame decirte algo que sabes pero que tú mismo no te atreves a decirte.
No es que sientas un profundo rechazo a la idea de tener pareja cuando los ves tan tiernos de la mano. No es que esas personas te den náuseas por quererse tanto en público. No es que odies salir en navidad porque las veas tan dulces que empalagosas en todas partes. No es que hayas decidido vivir de otra forma porque esa no te resulte la adecuada. No. Si de verdad pasa algo, es que tú quisieras estar como están ellos, pero no te atreves.

viernes, 2 de enero de 2015

O al revés.

A lo mejor su verdadero problema empezó al darse cuenta de que lo que había tenido anteriormente no había sido amor. De que ni tan si quiera se le parecía. Dejó de creer en eso, y quizá por ello, también en las personas. Digamos que pasó a creer tan sólo en sí mismo, a veces. Otras digamos que perdía por completo las ganas de vivir. O al revés, sentía tantas ganas de hacerlo, pero de hacerlo bien, que cuando veía que en un mundo tan egoísta como este jamás lo lograría, deseaba que fuera en otro. O en ninguno. Supongo que deseaba no torturarse pensándolo, quizá por eso se marchó.






El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...