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lunes, 25 de agosto de 2025

Una postal de aquella tarde — {mayo, 2025}


Me preguntaba si estabas o no 
Tocaba tu puerta
Para ver si me abrías
Esperando de pie a ver si salías

Pero no pasaba nada

A los diez minutos 
empezaba a sentirme ridículo

A los veinte me preguntaba 
porqué seguía allí

Pero aún guardaba esperanza de que salieras
Rebuscando dónde apoyarme
Volví a tocar un pelín más fuerte

Pero nada

Cuando ya pasaron cuarenta minutos
Entendí que no había nadie
aunque la luz de tu cuarto estuviera encendida 
y tú estuvieras allí

Esa puerta no era la mía

Nada me esperaba al otro lado
Tan solo recoger mi orgullo

Y buscar en otra parte.


martes, 19 de agosto de 2025

Aura aún dormida - {abril o mayor, 2025}

 Still lives — une nuit ensoleillée by Myriam Wares

Aura le miró 

con el Atlántico apunto de rebosar

de sus mundos manchados de pena 

con la voz aún entre cortada
y sus labios rotos por el frío de dentro, 
lo miró fijo por segundos
sintiendo eternidades de vidas pasadas
olvidadas en los vaivenes del destino.

Tímida, chiquitita
pero llena de un coraje
que rompe desvaríos
apenas perceptible el susurro, dijo:

🍃
Amor mío, solo te pido
que no te mientas
que no sigas por seguir
que si quieres de otro sitio
no vengas
vete
déjame libre
libre para quién sí quiera venir.

{En un sepulcro hubo más ruido
más movimiento
más vida
que en los instantes siguientes}.

No dijo nada más. 
Más tarde, en su diario de niña que 
ha dejado de serlo
escribe:

¿Cuando aprenderé a que me duela 
lo importante
más que eso a lo que llamamos "amor"?

Mi futuro, que es una nube gris 
tras la que no alcanzo a ver

o el hambre de cariño 
de las vecinas que viven solas
y llevan carritos de la compra 
de la casa a la plaza
para no caer en el camino.

¿Cuándo, Aura? ¿Cuándo aprenderás
que lo importante eres tú, dar amor a la vida
y no cegarte por nadie más?

Siempre me digo que voy a centrarme en mí, 

pero cuando apenas empiezo a confiar en eso y 
dar los pasos...
aparece alguien, 
alguien 

otra vez. 
Y me distraigo, 
me dejo en un lugar que no recuerdo
y así pasa 

que no me encuentro.

¿Dónde estoy? 
Me digo cada vez que salgo de alguna de esas historias.
Llegan de pronto, suceden y cesan 
sin aún entenderlas del todo. 
Al poco viene otra y vuelve a repetirse el ciclo. 
🍃

Suena Norah Jones mientras le llora al universo infinito que imagina en el techo de su habitación.

Aura 
ahora 
duerme.

miércoles, 26 de junio de 2019

No lo mencionaremos. (2018)

Nos encontraremos a las 11:00 en el pub del piano y el tabaco. Nos veremos dentro, en la mesa de la esquina dónde todo lo que se observa pasa tan desapercibido como quienes allí se sientan. Si te preguntan -si me preguntan- diremos que vamos, que estamos, que estuvimos soñando toda la noche, en la cama dónde siempre no pasa nada. Después de tomar dos copas de vino cada uno, de haberte fumado tu puro y saborear la alegría de la huerta. Después. Después de estarnos perdiendo la vergüenza, de hablarnos con franqueza y de  destaparnos las enaguas de las apariencias. Cuando tú seas tú y yo sea yo, nos iremos a bailar las penas. Te acercarás a mis caderas, bromearás con ellas. Una cosa nos llevará a la otra y luego estaremos en la habitación x de un hostal cualquiera. Escuchándonos los silencios, ahondando en ellos, besándolos. Sin necesidad de darnos esperanza, sin necesidad de engañarnos, sin ropa. No te pediré que me beses las heridas, ni lameré las tuyas, porque para entonces ya olvidaremos tenerlas. Cómo si toda una vida acabara de nacer en ese momento y no existiera nada más que la esencia de ese instante. Cómo si no fuéramos tú, ni yo, ni nosotros, cómo si  el universo concentrado en esas cuatro paredes, en esos 5 segundos, en el clímax.
Luego lloraremos de alegría. De vivir en lo surrealista y de permitirnos sentir la vida un ratito. Luego. Luego tus manos sujetando las mías en la bañera. Luego recogeremos el desorden del frenesí. Acordaremos acompañarnos hasta la puerta y una vez allí tomaremos andares diferentes por sentidos opuestos. Tú te irás a la izquierda y yo torceré a la derecha.







Amantes
Sueño
Realidad
¿Qué será?
Si la vida es sueño 
y los sueños
sueños son
Lo que pasó
Lo que no pasó
Amor
Mentira
Romance
Indiferencia
Pasión
Sueño
¿Qué fue? 
¿Fue?

viernes, 19 de febrero de 2016

Pálpitos desesperados.

Uno de mis bocetos desesperados.
El ruido de los coches trompeteando junto al sonido suplicador de los teléfonos. Los sustentan mientras pasan en todas las direcciones, chocándose una y otra vez con mis desarmados hombros.
Las luces de los semáforos y tiendas. O la mujer que está tirada a las puertas de una de esas, acompañada por un cartón que enuncia.
Suenan miles de músicas, procedentes desde no sé dónde, convertidas en bulla. Pálpitos desesperados.
Siguen tropezándome personas. El ambiente me ciega y se me apaga la razón.
Inconsciente de mí, empiezo a caminar hacía cualquier lugar. Buscando vacío, olvido guiarme hacía el destino al que desearía llegar. Doy la vuelta. Este coche podría haberme atropellado hace un segundo, pero ni si quiera el retumbo de su estrepitoso claxon intentando alarmarme ha conseguido despertarme. Sumergida en alguna parte de mí que no está presente dónde debiera, sigo andando.
El camino que a la ida supuso 30 minutos de recorrido, lo he hecho ahora en 10. Al parecer, ya he empezado a atravesar los suburbios. A pesar de estar alejándome del caos, este sigue retumbando en mi cabeza. Saco llaves, abro puertas. Me precipito a encender la calma. John Lee Hocker inunda mis oídos. Empiezo a sentirme retornar. Parece, al menos por unos bellos instantes, que el frenético mundo se ha dignado a callar.


El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...