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viernes, 3 de abril de 2015

Aflicción.

Aflicción: Pesar, congoja, tristeza moral o dolor, bien físico, psíquico o anímico que una persona pudiera tener. Las causas de la aflicción pueden ser de lo más diversas, una pérdida, obstáculos, frustración, desesperanza, etc. Por lo común la persona que está en estado de aflicción opta por apartarse,  y puede lucir un poco retraída.
Proviene del latín “afflictĭo” “afflictiōnis” y, a su vez, del verbo “afligir”, del latín “affligĕre” en donde “af” es una permituación del prefijo “ad”, que significa “cerca”, “próximo”, “juntar”, y en donde “fligĕre” significa sacudir. 
Así, la palabra afligir significa tanto como “sacudir de cerca”, “golpe [muy] próximo”.

¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué corro? ¿Por qué yo si y ellas no? ¿Por qué nunca quien debería y si quien no? ¿Por qué lo permito? ¿Por qué lo que ahora es y no otra cosa que pudo haber sido? ¿Por qué hacer esto? ¿Por qué no?
- pero... ¿qué haces en medio? ¡Cúbrete! Chillaba alguien de mi equipo con cierto desconcierto.
Los balínes me bombardeaban por todas partes desde todas las direcciones. 
No fui capaz de moverme, mis pensamientos me inmovilizaron.
El muslo me palpitaba y al segundo el abdomen también. Poco después el dedo pulgar de la mano derecha indicaba que me estaría acordando por un par de meses de aquel instante. La máscara estaba encharcada en pintura. Todo lo que inhalaba me olía a que algo no iba bien. Ya no podía ver. 
Pero no era capaz de moverme del centro del campo de juego.  

Me di cuenta de que no sabía nada acerca de mí. Ni que sentía, ni por quien, ni a dónde quería ir después de allí. No sabía si reír o llorar, sólo era consciente de que cualquiera de las dos cosas podría suceder sin más en cualquier instante. Y que daba igual la razón que las causara. 
No sabía como tomarme el vació de claridad mental que sin darme cuenta hasta entonces había estado azotando a mi mente y alma. 

Cayó mi arma. 
Un grito desesperado salió de no sé que parte de mí y todos dejaron de disparar.  
De pronto mis rodillas palpando la tierra.
De pronto silencio y el peso de todas las miradas clavadas en la mía.
Una lágrima.
Ellos no lo entendían. 
Todavía quedaba una sensación capaz de hacerme sentir viva, el dolor.

http://definiciona.com/afliccion/

miércoles, 18 de marzo de 2015

El limón es una despedida.

-Pero... ¿entonces? 
Él no entendía que yo no lo necesitara como otras tantas le hubieran suplicado que se quedara. 
-Entonces no quiero que me busques, ni llamadas, ni whatsapps. 
-¿Pero a que viene todo esto? 
-Al principio todo es dulce pero luego coge sabor a limón, a fruta caducada. 
Los hombres, las mujeres, las personas no hemos nacido para manejar sentimientos, por eso los estampamos contra las personas a las que intentamos querer. 
Dejamos de querernos a nosotros mismos. Olvidamos nuestras metas, nuestro sentido de vivir y hasta nuestra propia alma por complacer y hacer que nuestro mundo gire entorno a una mirada que no es más que una entre millones. 
-No te entiendo... 
-En el mundo pasan demasiadas cosas, en el universo suceden misterios que nunca llegaremos a descifrar. ¿Y que hace el humano? Se enamora de alguien e ignora todo. 
No quiero eso para mí, quiero conocer, apreciar cada detalle, cada calle, el olor a café. 
Quiero enamorarme una y otra vez pero de la vida, no de ti.

sábado, 7 de marzo de 2015

La belleza de lo impredecible.

 Quizá lo más majestuoso de la belleza, sea su impresivilidad.

A lo largo de toda la historia del hombre se nos ha inculcado sobre ella que si queremos alcanzarla debemos seguir los cánones, mantener la forma, no salirnos de la linea.
Y de pronto, cualquier día, vemos un atardecer, gente sonriendo o una luz cálida apoderándose de una habitación y comprendemos que eso también es belleza y que esa jamás ha dejado de serla para ningún ser humano.
Sencillo o complejo, con forma o sin ella, la armonía de lo sublime puede encontrarse en cualquier lugar o
instante, expresada de una o de mil maneras tan
inimaginables como predecibles.














El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...