-

-

domingo, 13 de agosto de 2023

Edif. Fortaleza - Nº




Hay actos simbólicos necesarios que sirven para marcar un antes y un después. Como proceso para clarificar al inconsciente un suceso/hecho. 

Aquel viaje supuso eso para mí. Una despedida a la vida que soñé aquí, por la cuál vine, con los planes que deseé. Una llegada a la tierra propia regresando sola, aceptando que así es y así estoy. Un regreso igual de solitario al otro lado del mar pero ya asimilando lo que me acompaña y lo que no.

Por supuesto, lo dejé todo encharcado por el camino. Lágrimas y anhelos se quedaron allí. En aviones y autobuses. Me traje la fortaleza para continuar. No necesito más.

Me mudé antes de coger el avión y regresé a una nueva y transtoria casa. Frente a esta hay un edificio llamado "Fortaleza." Provocó mi gracia nada más llegar porque eso es justo lo que necesito en este momento. Lo que me recuerda el portal de enfrente cada vez que salgo o entro:



El edificio en cuestión.
(verídico)






martes, 1 de agosto de 2023

Es una cuestión humana. (Confesiones).

 





Desconozco los planes de la vida. Solo sé que tiene sus asuntos que no dependen de mí ni nadie. Aceptarlo es un proceso incómodo pero es tremendo como libera. Lo importante es hacer lo que sea de corazón, desde la autenticidad y desde el amor. 


El señor al otro lado del teléfono me dijo que no podía darme esa información, no podía descifrar su nombre. "Protocolos" me dijo. Pero sí que compartió algo muy importante. Importante y sencillo:

Mirá, cualquier cosa que hagas o pienses hacer, antes párate y pregúntate: ¿Lo estoy haciendo desde el amor o lo estoy haciendo desde el miedo?


Hice el ejercicio. Lo medité.

Ya sé que es un cuestionamiento muy sencillo, pero sencillo no significa simple. Para nada. ¡Y cuánto se nos olvida lo más fácil y obvio! Fue claro y conciso. Cambio mi estado mental y energético, y llevo un mes acordándome de ese extraño que tan amorosamente me sostuvo cuando no había nadie alrededor. 


Debo admitir también que me emociono y lloro al pensar en la cantidad de personas desconocidas que me han dado apoyo incondicional en este fático mes. Los abrazos inesperados. De personas que estaban a mi lado por otros motivos (como comprar una cocina, o venderla, o paseando, o enseñándome un piso u ofreciéndome un servicio del día a día). Muchas caras vienen a mi mente: Joaquina, José, Agunda, Iván, Silvia, Pilar, Santi,  Rosario, Alfredo e Iván, Aníbal y su mujer o Mitxel y Miren. O conocidos, como Daniela, Jaime. Y por supuesto mi familia. Que ha demostrado todo el amor que son y que dan, un valor inmenso. 


Por eso estoy en paz. Porque agradezco y veo mi valor y el de los otros. Y me admito capaz de amar pese a las diferencias superfluas. No me importa que pienses distinto en política o en lo que sea que apliques a cómo vivir tu vida, mientras seas buena persona. Claro que duele que quién esperabas que te reconociera no lo haga. Duele mucho. Pero repito: aunque uno haga sus planes, es la vida la que los ordena y decide el camino. Este ha sido el golpe de realidad. Y la frase que más he escuchado de tantas personas buenas repetida en cada cara: esto ha pasado porque algo mejor te aguarda. Otro bonito mantra.


Ya sé que esto es una pequeña mota de polvo en el universo. Pero las emociones importan. Sostener y escuchar a los otros importa. Arropar sin juzgar importa. Ser más humanos en una sociedad tan consumista importa. La mayoría de males de la humanidad es por falta de escucha, por tragarse las lágrimas y el dolor, lo que molesta o daña, y hacer como si nada. Las emociones que tan absurdas parecen para algunos al ser expresadas: son la vía de escape de los males, siempre que hayan corazones nobles que nos arropen. Es una cuestión humana. 

No quería hablar de mí, pero no puedo hacerlo de otra forma: desde mi y la naturaleza que me habita es desde dónde puedo ofrecer. 

Os quiero contar la historia de Joaquina, porque fue un bello e improvisado encuentro. Pero eso en otro ratito.


Hasta la próxima, amores


"Lo que diferencia a los géneros literarios unos de otros, es la necesidad de la vida que les ha dado origen. No se escribe ciertamente por necesidades literarias, sino por necesidad que la vida tiene de expresarse." 

María Zambrano









domingo, 19 de marzo de 2023

Abandonar la patria y lanzarse a la mar - Diarios

Abandonar la patria y lanzarse a la mar  - Diarios 

2 de marzo

Febrero 2023

He intentado mantenerme aquí lo máximo posible, pero la vida me empuja fuera como un vendaval sin compasiónSuena Cesárea Evora, Cumpade Cyzone

 Al cumplir mis 24, en inicio de pandemia, me fui dando cuenta de que aquel tiempo, en apariencia tan desolador, sería la mayor suma de recuerdos que me llevaría de ustedes por última vez. El mayor tiempo pasado a vuestro lado, vivido en estas paredes. No sabía que luego me tocaría hacerme adulta y desaparecer, pero intuía que un día llegaría la partida, y que me haría un mar de lágrimas tan profundo como el que ahora cruzo.

Es el fin de una etapa, el fin de la etapa vivida como niña, junto a mis padres, ya mayores, y mis sobrinos bien pequeños.
Ellos, cuando regrese, no se acordarán apenas de mi o me mirarán con el desapego de no estar ahí. Yo haré mi vida, procuraré salir adelante, lloraré pensando en el tiempo que no volverá y en las perdidas que no veré marcharse. Sentiré en mi pecho aquellos días de estar completamente allí, y me diré, empapada en recuerdos, que así es vivir, vivir la experiencia humana.

Aún no me he ido, pero hoy me voy a la cama como si estuviera en alta mar, como si lo hubiera hecho ya, con los ojos mojados, y no queriendo volver escuchar a Cesárea Évora, aunque me encante. Y que paradoja que se llame así: Cesárea. Este viaje es eso para mí, salir del vientre materno, de mis raíces. Extirparme para lanzarme a la vida. Así como se llama, así como llegué verdaderamente un 20 de marzo, así como me iré, así como lloraré al escuchar a esta cantante que sin quererlo, poéticamente, tanto me conmueve. 







Vistas desde el camarote al cruzar el Atlántico.
Sin avistar tierra en un día y medio.




El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...