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viernes, 7 de febrero de 2025

Los dilemas de la vida {27 de enero - 1 de febrero}

 


Montaña M - 1931, by Nikolái Roerich 
I

Debo elegir entre dos caminos

una decisión que parte de raíz mi destino

Tomar una senda supone renunciar a dónde lleva la otra

sin saber al fondo de cuál encontraré más primavera


Aún regresando después 

notaré el paso de las estaciones 

este lugar siendo otro 

y no el que dejé


¿Qué me aporta mayor crecimiento?

¿Qué me hace más ilusión?

¿Qué me haría sentir más orgullosa de mí?

¿Qué me permite ahorrar más para mi futuro?


¿Me esperará?


Y no es fácil la decisión

Me pregunto, si alzo la vista a los años venideros

cuál me arrepentiría de haber dejado ir

aún sin saber el resultado


cuál me atormentaría no haber transitado

Ganar o perder es relativo

la vía que rechace nunca sabré cómo pudo haber sido

por eso me digo


cuál me dolería no haber escogido.


II

Y una vez más, tomo el camino menos transitado

el más lleno de hierba, el más llorado

el que más parte la vida en dos

con la esperanza de disfrutarlo


de que cuando pasen los meses cobre un sentido de oro

y esa sea mi recompensa por tanto vértigo riesgoso. 


III

Mudando de zapatos una vez más

no soy la que se fue ni aún la que será

los meses arrancarán la muda 

desvelando otra versión 


las mudanzas no cesarán

porque la vida es dejar pieles

transformarse

avanzar


tan solo espero llegar al lugar 

en el que mi corazón sienta 


su hogar. 


viernes, 22 de noviembre de 2024

VIVIR en mayúsculas. — sobre volver a partir —

 

Orcus, Garden of Bomarzo, Italy, 1950.
Photo by Milton Gendel.

Estoy feliz porque escogiste el camino difícil

el más amargo, el menos transitado
el más imprevisible

pero también; el que más te enseña

el que más capas te quita
aunque te aleje en la oscuridad

el que más te acerca a ti misma

Hoy, siendo en esencia tú, eres además otra
igual de intrépida, igual de atrevida

igual de miedosa

Partir: lo que al coger la maleta
te divide el corazón en dos

Partir, foneticamente suena duro

y lo es, pero te ensancha el aprecio
por la tierra, por los que se quedan

¡Ay! En unos meses volverás a ser otra

pero la misma
que pese al pavor sigue

adentrandose en la maleza

buscando mariposas o un prado verde
dónde reposar y dar las gracias

por tanta travesía y tantas caras


que tanto nos enseñan
un valor incalculable.


VIVIR en mayúsculas.





El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...