-

-

domingo, 27 de diciembre de 2020

¿Quién dijo lágrimas?


 Poco se habla de ellas (¿es, en verdad, -alegría- la palabra?). Cuándo, al igual que con la tristeza, el ser se estremece tanto, es zarandeado en lo hondo con tal intensidad, que para poder seguir en pie, que para poder seguir, se deshace. Entonces uno sabe que la causa del inevitable y cuasi involuntario -ejercicio- de mar y sal en los labios, es honesta y real. Y que llega como el agua a la profundidad de las raíces de los árboles más altos y longevos. Nutriéndolos, dándoles más vida, como una tarde tranquila o un rayo de luz. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...