-

-

sábado, 28 de marzo de 2020

Recuerdos



Es tan inocente que me sonrojo. La luna llena asoma en el horizonte de la noche. Entonces salgo corriendo de mi habitación y les chillo a todos: "¡La luna, la luna, vamos, vamos, daos prisa!". La mayoría de las veces los quehaceres no son tan importantes ni la pereza supone un freno. Y los cuatro con toalla en mano andando a la playa. ¡Qué emoción el camino! Qué alegría más pura al sentir el pie desnudo hundirse en el frescor de la arena. Correr como niños. Meternos en el mar con ropa y sin ella. Sentados en silencio, observando el movimiento.

También así en Ortigueiras,  parados tres, viendo una tormenta entre montañas. Tarareando canciones inventadas, jugando a construir cosas con palos y ramas. Llorando en cementerios ignotos. Cantando al olor del eucalipto que arde en el fuego que nos cobija. Danzando la alegría de existir. Rodeados de árboles inmensos.


He sido tan feliz bailando para otros. Observarles como a la luna o al fuego. Tocando sus caras con cariño. Sintiendo cada roce respetuoso y sutil recorrerme sin pretensiones. Buscando constelaciones en una mirada. Ayudándonos a recordar así que estamos vivos y que alguien nos ve. Que, si defino el amor con el corazón en la mente y la mente en el pecho, sabré admitir que se parece a todo eso.


{Pink Floyd - Shine on your crazy diamond}





domingo, 22 de marzo de 2020

Medianoche - Cartas a Matilda




Han habido varias noches en las que he sentido un miedo terrible. "Hay fantasmas en la casa" Pienso. Y de veras que lo siento. Lo que hago de normal es no hacer nada. Me acurruco muy fuerte entre las mantas franela y me acuerdo de ti. Te pienso arropándome en un abrazo. No sé si esto funciona, en verdad creo que no, pero me distrae de mis demonios. Me inspiras seguridad. Aunque seas un ser asustadizo en lo hondo, procurabas hacerme sentir protegido, y así te recuerdo. Hablar contigo cada día, escuchar tu voz nasal y chirriante. La dulzura que mostrabas.  Te informo: los espectros siguen perturbando mi tranquilidad cada vez que miro con ganas un espejo. Dejé de pensarte hace un tiempo. Tú sabes bien por qué. Ahora vuelves a mi mente porque mis manos están vacías y los monstruos son tan grandes que necesito salir de mí para hacerles sitio. No quepo en mí. Matilda, eres una excusa para escribir, para escucharme. Así que aprovecho para contarte que estoy en medio de una batalla. Me estoy desangrando. No a cualquiera siento el impulso de escribirle. La última vez me enamoré muy rápido y mucho, pero no he sido capaz de escribirle nada. Volátil y desconocida. A ti te conozco. Nos hemos ayudado en las malas, hemos compartido en las buenas. Nos hemos perdonado los días de ir con prisas y no mirar a los ojos. Me has visto llorar como un niño, me has dado calor y clinexs.
Ya no estás en mi vida. Estás a lo lejos. Me he dado cuenta de que no sé amar. Pensaba que sí. Observo el reflejo de mis pupilas, no aguanto tres minutos sin romperme. ¿Quién es ese desconocido que me mira? ¡Mira! ¡Qué absurdo, eh! ¿Cuántas veces te hablé del error de ir por la vida mirándonos para otros y no para uno mismo? Pues así estoy. 

miércoles, 5 de febrero de 2020

Biodanza en una tarde de tormenta.




El sonido rabioso de los truenos mezclándose con la lluvia y la 
música que allí dentro resuena
La belleza del rayo que se observa en la ventana, tras 
dos seres que danzan su esencia
El metro pasando debajo, nuestros pies vibrando
Un cuerpo que con su mano roza y se desliza por su mejilla
Suena Astor Piazzola, Milonga de Angel
El alma
Hechizada
De pureza y eternidad
Movimientos de quietud y delicadeza en el éter 
dan paso a intensidad, golpes de energía que se mueven
Miradas concentradas olvidándose de sí
Sintiendo la vida como un baile
Sintiendo la vida
Suaves, salvajes
Los cuerpos muestran su fuerza, nos contagian
¿De qué, dios mío?
¿De qué?
De vida
¡De vida!

El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...