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domingo, 29 de noviembre de 2015

El disparo más doloroso, no es un disparo.


La pistola, si atina,
acaba con todo mal.
La herida, el escozor,
sanan y se olvidan.
Pero las palabras cargadas de perversión
se clavan por la eternidad en una parte del pecho
de dónde es difícil sacarlas
sin que duelan aún más
de lo que dolieron
en el momento en el que las dispararon.
Porque hay formas de atentar
que se alejan de la de la bala o el puñal.
Maneras que mantienen
el cuerpo intacto, y el alma
despedazada.

De esta manera, el disparo más doloroso
nunca es un disparo.


martes, 24 de noviembre de 2015

Al son de la evasión.

Fotografía vía pinterest.

Ha vuelto a pasar.
Estaba ahí, bañada por la brisa del atlántico.
Podía mojar los labios en su sal,
sentir el calor del sol arropándome.
Estaba con ellos. Sonreía.
La ciudad despertó.
Me quebró la felicidad.
Eran las 8:15 de un día cualquiera.
Nada había pasado,
ni yo estaba allí,
ni ellos estaban conmigo.
Cuatro lúgubres paredes,
una panorámica de la urbe desde
la ventana de aquella séptima planta,
nadie más que yo.
Intenté volver a ellos.
Luché contra la verdad que
desmitificaba el ruido
de la frenética monotonía.
Me aferré a las sábanas.
Cerré la realidad.
La fingí.

lunes, 16 de noviembre de 2015

En el vaivén.

Painting by Sally Storch
Rechazar llamadas.
Olvidar que existe el sonido del whatsapp.
No estar para nadie que quiera "pasar el rato."
Huir de las conversaciones pasajeras
que nos roban el tiempo así, como si no lo hicieran.
Desear que no toquen a la puerta.
Ansiar que todos se hayan olvidado
de nuestra absurda existencia.
Querer estar a solas con la voz que da sentido.
Encontrarse perdido entre cuatro paredes.
Sacarse a flote las desesperanzas. Calmarlas.
Volver a fluir en armonía con uno mismo.
Para después poder sumarse con equilibrio
al ruido del vaivén desesperado que genera
este loco y estancado mundo.


El Juguete del Viento - Un post melancólico

Al ver la imagen volé a otro lugar. Uno que había olvidado transitar y al que dicen que uno no puede regresar. Pero no es cierto. Uno puede,...